Competir por el precio más bajo no garantiza transparencia cuando siguen sin conocerse las excepciones, los controles sobre los evaluadores y la identidad de los verdaderos beneficiarios de las empresas oferentes.
Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El supuesto antídoto contra los negocios oscuros en la compra de energía puede fracasar antes de comenzar. La contrapropuesta liberal plantea licitaciones públicas y subastas inversas, pero no ha explicado cómo impedirá que los procesos sean condicionados desde la elaboración de sus bases.
El jefe de la bancada liberal, Jorge Cálix, afirmó que el modelo actual alberga “la sinvergüenzada, la picardía y el robo”. Su diagnóstico es severo, pero el remedio anunciado todavía carece de detalles esenciales.
La versión divulgada no identifica contratos irregulares, responsables, montos cuestionados ni expedientes que sustenten esas expresiones. Tampoco permite conocer si las eventuales compras directas vigentes serán revisadas o si los contratos anteriores permanecerán intactos.
Una promesa que todavía no puede auditarse
La primera alarma es documental: la contrapropuesta estaba siendo afinada y su texto definitivo no acompañó el anuncio público. En esas condiciones, la ciudadanía conoce la promesa política, pero no la letra pequeña que determinará su verdadero alcance. Información disponible sobre el anuncio liberal
Tampoco se ha explicado si la prohibición incluirá compras de emergencia, contratos de corto plazo, ampliaciones, prórrogas, renovaciones, adendas o adquisiciones realizadas por entidades relacionadas.
Esa ausencia importa porque una prohibición llena de excepciones puede mantener abierto el mismo camino que supuestamente pretende cerrar.
El favoritismo puede comenzar en el pliego
En una contratación pactada entre allegados, la adjudicación no necesariamente se manipula el día de la subasta. El filtro puede instalarse antes:
Una base puede exigir una tecnología, experiencia, ubicación, respaldo financiero o plazo de entrega que solo una empresa pueda satisfacer. También puede permitirse que un grupo compita mediante sociedades relacionadas, creando una apariencia de pluralidad sin competencia efectiva.
Después de la adjudicación aparecen otros riesgos: renegociar el precio, extender plazos, suavizar penalidades o alterar las obligaciones originalmente sometidas a competencia.
Por eso, el nombre del procedimiento no garantiza su limpieza. Una licitación puede ser pública en la convocatoria y opaca en su construcción.
La subasta inversa tampoco es una innovación completa
El reglamento eléctrico hondureño ya contempla licitaciones públicas internacionales. Además, la CREE reportó que los procesos de la ENEE por hasta 1,500 MW a largo plazo y 250 MW a corto plazo emplean una evaluación económica basada en subastas inversas por rondas descendentes. Supervisión de licitaciones de generación de la CREE
La pregunta inevitable es entonces: ¿qué obstáculo concreto eliminará la reforma que la regulación existente no haya eliminado?
Sin esa respuesta, el anuncio corre el riesgo de vender como transformación legislativa una obligación que ya existe.
Lo que cerraría la puerta al “compadre hablado”
El blindaje debería incluir la publicación de estudios de necesidad, borradores de bases, consultas recibidas, nombres de evaluadores, ofertas completas, puntuaciones, contratos, adendas y beneficiarios finales.
También se necesita impedir que funcionarios, familiares, socios o financistas políticos mantengan intereses en empresas participantes. Las excepciones tendrían que ser limitadas, motivadas por escrito y sometidas a control inmediato de la CREE y de los órganos fiscalizadores.
La transparencia no consiste solamente en anunciar una subasta. Consiste en demostrar que nadie conoció las condiciones antes que los demás, que ningún requisito fue confeccionado para un favorito y que el contrato adjudicado no será transformado después.
La contrapropuesta liberal puede abrir una discusión necesaria, pero todavía no demuestra que haya cerrado la trampa. Sin controles sobre la letra pequeña, el compadre no desaparece: simplemente aprende a concursar.
Texto social: Una subasta puede ofrecer el precio más bajo y seguir estando dirigida. La clave está en quién redacta las condiciones, quién evalúa y qué cambia después de la adjudicación. Estas son las preguntas que la reforma eléctrica todavía no responde. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

