Tegucigalpa, Honduras.- La crisis de abastecimiento de agua potable continúa golpeando a las familias de la capital, donde el costo del líquido se ha incrementado de manera considerable ante los prolongados períodos de racionamiento.
De acuerdo con testimonios de residentes de distintos sectores de Tegucigalpa, el precio de un barril de agua pasó de entre 35 y 40 lempiras a valores que oscilan entre 70 y 100 lempiras.
El aumento ocurre mientras los hogares enfrentan un suministro cada vez más irregular. Los capitalinos aseguran que, cuando el servicio llega, la presión es demasiado baja y el volumen resulta insuficiente para llenar pilas, recipientes o tanques de almacenamiento.
Racionamientos podrían extenderse
Actualmente, los períodos de racionamiento en Tegucigalpa alcanzan hasta nueve días, una situación que podría empeorar en las próximas semanas.
Autoridades de la Alcaldía del Distrito Central han advertido que el intervalo sin suministro podría ampliarse hasta 12 días, debido a las condiciones de las fuentes que abastecen a la capital.
Para numerosos residentes, el problema ya supera lo establecido en el calendario oficial. En algunos sectores, denuncian que el agua prácticamente no llega, mientras que en otros aparece durante lapsos insuficientes para garantizar las necesidades básicas.
Familias pagan más para conseguir agua
Ante la falta del servicio, los hogares han tenido que recurrir a la compra de agua para cocinar, limpiar y cubrir otras necesidades esenciales.
Sin embargo, el incremento del precio representa un nuevo golpe a la economía familiar, especialmente para quienes dependen de ingresos limitados y deben destinar una parte adicional de su presupuesto para conseguir el líquido.
La situación mantiene la preocupación entre los capitalinos, mientras la disponibilidad de agua continúa siendo uno de los principales desafíos para Tegucigalpa. Redacción Ruth Corrales
