La invitación de Nasry Asfura ante la ONU abre una discusión más profunda sobre qué ofrece Honduras al inversionista, cuáles sectores presentan oportunidades reales y qué obstáculos deben resolverse para competir por capital internacional.
Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El presidente Nasry Asfura convirtió la tribuna de Naciones Unidas en una plataforma para promocionar a Honduras como destino de capital nacional y extranjero, destacando seguridad jurídica, transparencia, logística, infraestructura, energía, agroindustria, minería y turismo entre las áreas capaces de recibir nuevas inversiones.
Su mensaje del 23 de septiembre llega en un escenario económico que ofrece argumentos tanto para el optimismo empresarial como para la cautela. Honduras conserva una economía abierta, fuertes vínculos comerciales con Estados Unidos, ubicación estratégica y una base productiva exportadora, pero todavía arrastra limitaciones que reducen su competitividad.
El FMI evaluó en junio de 2026 que la economía se mantenía resiliente, respaldada por reservas internacionales fortalecidas y políticas fiscales prudentes, aunque proyectó una moderación del crecimiento a 3.3 % durante 2026 ante un escenario externo más desafiante.
El Banco Mundial ofrece una lectura parecida: crecimiento moderado, estabilidad macroeconómica relativa, pero baja productividad, elevada dependencia de remesas, vulnerabilidad climática y necesidades importantes de reforma institucional.
Ventaja: Honduras está cerca de uno de los mayores mercados del planeta
Para inversión orientada a exportaciones, uno de los activos más evidentes es la cercanía con Estados Unidos, principal socio comercial histórico del país. Esa distancia relativamente corta ofrece posibilidades para operaciones que necesitan ciclos logísticos más rápidos.
El acuerdo CAFTA-DR proporciona además un marco comercial conocido para las relaciones entre Honduras, Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos, especialmente relevante para manufactura, textiles, agroindustria y otros sectores exportadores.
Puerto Cortés constituye otro activo importante. Su ubicación en el Caribe conecta al país con rutas marítimas internacionales, mientras la infraestructura terrestre puede funcionar como enlace hacia Guatemala, El Salvador, Nicaragua y el resto del mercado centroamericano.
La oportunidad es considerable, pero la verdadera ventaja competitiva dependerá de tiempos aduaneros, costos internos de transporte, infraestructura vial y eficiencia administrativa. La geografía abre la puerta; la logística determina cuánto vale esa puerta.
Ventaja: sectores con capacidad para recibir capital
Asfura enumeró ante la ONU oportunidades en industria, energía, infraestructura, logística, agricultura, acuicultura, minería y turismo. El mensaje busca presentar al país no como un mercado concentrado en una sola actividad, sino como una economía con múltiples puertas de entrada.
La agroindustria destaca por la existencia de experiencia productiva, disponibilidad de tierras agrícolas en distintas regiones y productos con trayectoria exportadora. El café tuvo particular relevancia en el crecimiento registrado durante 2025, según el Banco Mundial.
Turismo ofrece otro espacio todavía con margen de expansión. Roatán, Utila, Guanaja, Copán, el Caribe, áreas naturales, patrimonio arqueológico, gastronomía y turismo de aventura pueden sostener inversiones hoteleras, inmobiliarias, de transporte, restauración y servicios especializados.
En infraestructura, la necesidad del país puede transformarse en oportunidad de inversión: carreteras, puertos, energía, agua, telecomunicaciones, logística y desarrollo urbano requieren capital, planificación e institucionalidad capaces de sostener proyectos a largo plazo.
Ventaja: estabilidad macroeconómica frente a un entorno complejo
La macroeconomía representa otra variable central. El FMI informó en junio de 2026 que Honduras había logrado una saludable acumulación de reservas internacionales, manteniendo políticas fiscales prudentes dentro del programa respaldado por el organismo.
El Banco Mundial estima que el PIB creció 3.8 % en 2025. Sus proyecciones para 2026 apuntan a una moderación alrededor de 3.4 %, cifra cercana a la previsión de 3.3 % planteada posteriormente por el FMI.
Para un inversionista, una economía estable no significa ausencia de riesgos, pero sí mayor capacidad para elaborar presupuestos, proyectar demanda y estimar retornos.
En ese contexto, las reservas, el desempeño fiscal y la estabilidad financiera pueden funcionar como fortalezas, siempre que se complementen con reglas previsibles y un sector productivo capaz de sostener crecimiento más allá del consumo financiado por remesas.
Ventaja institucional: retorno al CIADI
Otro cambio relevante ocurrió con el retorno del país al CIADI, mecanismo internacional relacionado con la resolución de determinadas controversias de inversión.
Honduras depositó su ratificación el 17 de julio de 2026 y el Convenio entró nuevamente en vigor para el país el 16 de agosto.
La adhesión aporta un foro internacional especializado para arbitraje, conciliación y mediación bajo las condiciones previstas en el Convenio. Para determinadas empresas extranjeras, contar con una arquitectura internacional de esta naturaleza puede formar parte del análisis de riesgo jurídico.
Pero pertenecer al CIADI no reemplaza el funcionamiento cotidiano de tribunales, instituciones, reguladores, municipios, autoridades tributarias ni entidades encargadas de permisos. La seguridad jurídica comienza mucho antes de que exista una disputa internacional.
Desventaja: energía todavía puede definir una inversión
Entre los puntos débiles aparece el sector eléctrico. El propio discurso presidencial reconoce la importancia de garantizar energía estable a precios competitivos para industria, comercio, manufactura, minería, agroindustria y servicios.
El FMI mantiene el sector energético dentro de las áreas prioritarias de reforma, señalando que avanzar en gobernanza, reducción de pérdidas y sostenibilidad financiera resulta fundamental para preservar estabilidad macroeconómica e impulsar crecimiento.
Una inversión manufacturera intensiva en electricidad puede ser rentable con determinado costo energético e inviable con otro. El mismo razonamiento aplica para refrigeración, almacenamiento, centros tecnológicos, hoteles, agroprocesamiento y grandes operaciones comerciales.
Honduras necesita convertir el desafío eléctrico en una ventaja futura. Para lograrlo, tendrá que combinar nuevas inversiones con redes eficientes, capacidad de transmisión, reglas claras, reducción de pérdidas y planificación de largo plazo.
Desventaja: alta dependencia del consumo financiado desde afuera
Las remesas son una fortaleza social inmediata, pero también representan una vulnerabilidad macroeconómica cuando adquieren un peso demasiado grande. El Banco Mundial estima que equivalieron aproximadamente al 30.1 % del PIB hondureño en 2025.
Ese flujo sostiene consumo, vivienda, comercio y servicios, además de proporcionar divisas. Sin embargo, expone a Honduras a cambios migratorios, condiciones laborales en el extranjero y decisiones económicas adoptadas fuera del país.
El Banco Mundial proyectó precisamente una moderación del crecimiento durante 2026 asociada, entre otros factores, a menores remesas y presiones inflacionarias.
Una economía más atractiva para inversión necesita ampliar exportaciones, productividad, manufactura, tecnología, servicios empresariales y empleo formal, reduciendo gradualmente la dependencia de recursos enviados desde el exterior.
Desventaja: capital humano, informalidad, productividad
Honduras también enfrenta un desafío de capital humano. El Banco Mundial señala que los resultados educativos y de desarrollo humano permanecen rezagados frente a buena parte de América Latina.
El desafío importa para empresas que necesitan técnicos, desarrolladores, ingenieros, especialistas bilingües, operadores industriales, personal hotelero capacitado o profesionales con conocimientos altamente especializados.
Al mismo tiempo, una fuerza laboral joven representa potencial si el país acelera capacitación técnica, certificaciones, formación digital y vinculación entre educación y empresa.
Para Honduras, atraer capital debería significar algo más que instalar fábricas o edificios: debe traducirse en transferencia de conocimiento, formación laboral y creación de empleos capaces de aumentar productividad.
Desventaja: exposición climática
La vulnerabilidad frente a huracanes, sequías, inundaciones y otros fenómenos extremos también forma parte del análisis de riesgo.
El Banco Mundial señala que Honduras continúa altamente expuesta a desastres naturales, situación que puede afectar carreteras, agricultura, energía, producción, vivienda y cadenas de suministro.
Esto obliga a cualquier inversión relevante a incorporar seguros, infraestructura resiliente, planes de continuidad operativa, disponibilidad hídrica y análisis territorial antes de seleccionar ubicación.
Al mismo tiempo, el problema abre oportunidades en energía renovable, infraestructura resiliente, manejo de agua, agricultura climáticamente inteligente, construcción, seguros y tecnologías de adaptación.
El verdadero examen comienza después del discurso
Asfura consiguió utilizar la ONU para presentar la oferta económica hondureña ante una audiencia internacional. El impacto de esa exposición dependerá de lo que ocurra después en Tegucigalpa, San Pedro Sula, Puerto Cortés, las zonas productivas, municipios y oficinas donde los inversionistas deben tramitar proyectos.
Las ventajas existen: posición geográfica, tratados comerciales, sectores con potencial, recursos naturales, acceso marítimo, mano de obra, retorno al CIADI y estabilidad macroeconómica relativa.
Los riesgos también: energía, productividad, infraestructura pendiente, pobreza, capital humano, vulnerabilidad climática e instituciones que necesitan fortalecerse. No son razones automáticas para invertir o no invertir; son variables que cada proyecto debe medir frente a su sector, horizonte y tolerancia al riesgo.
La oportunidad para Honduras está en cerrar esa brecha. Si consigue transformar sus ventajas naturales en competitividad institucional, la invitación pronunciada ante Naciones Unidas podría convertirse en nuevas empresas, empleos y exportaciones. Si no lo hace, buena parte de su potencial continuará siendo precisamente eso: potencial. —Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

