Tegucigalpa, Honduras.- El costo de cubrir las necesidades básicas de una familia hondureña ronda los 17,000 lempiras mensuales, una cifra que refleja la presión económica que enfrentan los hogares para cubrir alimentación, salud, transporte y otros gastos esenciales, según estimaciones del presidente de la Asociación Artículo 19, Darwin Ponce.

El dirigente explicó que el último cálculo de su organización, realizado hasta agosto de 2026, situaba el costo en 16,500 lempiras. Sin embargo, indicó que las estimaciones correspondientes a septiembre, atribuidas al Observatorio de Seguridad Alimentaria de una universidad y a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), elevaron la cifra a 17,000 lempiras mensuales.

Ponce señaló que algunos organismos, entre ellos el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), la Cámara de Comercio, el Banco Central de Honduras y el Gobierno, calculan la canasta básica tomando como referencia 30 productos. No obstante, sostuvo que su estimación contempla 272 productos y servicios, incluidos alimentos, medicamentos, vestuario, artículos de higiene, transporte, servicios básicos, recreación y comunicación.

El representante de Artículo 19 también advirtió que comparar el costo de la canasta básica entre países sin considerar los ingresos de sus habitantes puede ofrecer una visión incompleta de la realidad económica. Como ejemplo, mencionó que Panamá registra un producto interno bruto (PIB) per cápita de 20,564 dólares, frente a los 3,711 dólares de Honduras.

A su criterio, el problema para las familias hondureñas no se limita al precio de los productos, sino también a la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Ponce afirmó que el costo de la canasta básica puede superar el 100 % del salario mínimo, lo que dificulta cubrir todas las necesidades del hogar con los ingresos disponibles.

El dirigente consideró que contar con salarios dignos y competitivos es fundamental para mejorar el acceso de la población a los alimentos y evitar que los gastos esenciales absorban la totalidad del presupuesto familiar.

Por otra parte, cuestionó los posibles incrementos en el precio de la carne de pollo. Según sus estimaciones, la industria avícola incorpora alrededor de un 20 % de líquido al producto, una práctica que, de acuerdo con sus cálculos, tendría un impacto superior a 1,200 millones de lempiras anuales para los consumidores.

Las declaraciones reavivan el debate sobre el costo de la vida en Honduras, el poder adquisitivo de los trabajadores y la necesidad de que los ingresos familiares permitan cubrir la alimentación y otros gastos indispensables. Redacción Laura V

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