Tegucigalpa, Honduras.- Honduras recuerda este 29 de octubre los 28 años del devastador paso del huracán Mitch, uno de los desastres naturales más trágicos en la historia del país, que dejó miles de muertos, desaparecidos y familias sin hogar.
El fenómeno comenzó a impactar directamente las Islas de la Bahía, especialmente Guanaja, entre el 27 y el 28 de octubre de 1998, mientras que el centro de la tormenta ingresó al territorio nacional el 29 de octubre, provocando inundaciones, deslizamientos y destrucción en numerosas comunidades.
La fuerza del huracán arrasó carreteras, puentes, cultivos y viviendas, además de causar pérdidas económicas que afectaron el desarrollo de Honduras durante años. Sus consecuencias también golpearon a otros países de Centroamérica.
El entonces presidente hondureño, Carlos Flores, informó que alrededor de 1.4 millones de personas resultaron damnificadas, mientras que las estimaciones sobre la población que quedó sin hogar o sufrió graves afectaciones alcanzaron aproximadamente 1.5 millones de hondureños.
Las cifras oficiales citadas sobre la tragedia registraron 5,657 fallecidos, aunque algunos organismos internacionales estimaron que las víctimas mortales pudieron llegar a 7,000 personas.
Entre las víctimas también figuró el entonces alcalde de Tegucigalpa, César Castellanos, quien murió el 1 de noviembre de 1998 cuando el helicóptero de la Fuerza Aérea Hondureña en el que viajaba se precipitó poco después de despegar del aeropuerto Toncontín.
Castellanos se dirigía a supervisar los daños ocasionados por el huracán en la capital. En el accidente también perdieron la vida Arturo Calona, jefe del departamento de Ingeniería municipal; el piloto, mayor José Miranda, y el camarógrafo Geovany Sánchez.
A 28 años de aquella catástrofe, el huracán Mitch permanece en la memoria colectiva como un recordatorio de la vulnerabilidad de Honduras ante los fenómenos naturales y de la importancia de fortalecer la prevención, la preparación y la respuesta ante emergencias. Redacción Ruth Corrales
