Tegucigalpa, Honduras.- La disminución de las lluvias comienza a reflejarse en las reservas de agua de la capital. La represa Los Laureles registra un descenso en su nivel, mientras que La Concepción cerró octubre con menos de la mitad de su capacidad, una situación que mantiene la alerta por el abastecimiento en el Distrito Central.

De acuerdo con el informe de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), correspondiente al sábado 31 de octubre de 2026, la capital finalizó el mes bajo un escenario de riesgo hídrico alto.

Los datos oficiales indican que Los Laureles se encontraba al 93.37 % de su capacidad, con un almacenamiento de 9.807 millones de metros cúbicos y una cota de 1,032.27 metros sobre el nivel del mar.

Aunque este embalse alcanzó niveles cercanos al 100 % a mediados de octubre, la reducción de las precipitaciones ha comenzado a modificar su comportamiento.

Actualmente, Los Laureles aporta aproximadamente 500 litros de agua por segundo a la red de distribución y mantiene un trasvase de 513 litros por segundo hacia La Concepción, con el propósito de fortalecer las reservas de este último embalse.

Sin embargo, el suministro adicional todavía no representa una recuperación significativa para La Concepción, que cerró octubre con apenas 43.38 % de su capacidad, equivalente a 15.707 millones de metros cúbicos.

PREOCUPACIÓN POR LA TEMPORADA SECA

El nivel de La Concepción genera inquietud ante la proximidad de los meses más secos del año, debido a que sus reservas permanecen por debajo de los porcentajes previstos para afrontar el verano.

Este panorama también vuelve a poner sobre la mesa las interrogantes acerca de los resultados del proyecto de bombardeo o siembra de nubes, promovido por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), mediante la utilización de yoduro de plata.

No obstante, las precipitaciones registradas durante octubre también estuvieron asociadas a fenómenos meteorológicos propios de la temporada, entre ellos ondas tropicales y otros sistemas atmosféricos.

Con la transición hacia la época seca, las posibilidades de realizar operaciones de siembra de nubes podrían disminuir, ya que esta técnica necesita condiciones específicas de humedad y nubosidad.

Mientras tanto, el comportamiento de ambos embalses será determinante para la planificación del suministro de agua en Tegucigalpa y Comayagüela.

Aunque Los Laureles mantiene reservas superiores al 90 %, La Concepción continúa por debajo del 50 %, por lo que las autoridades deberán vigilar los niveles de almacenamiento y administrar cuidadosamente el recurso para reducir el riesgo de dificultades en el abastecimiento de los hogares. Redacción Ruth Corrales

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