Tegucigalpa, Honduras.- La donación y el trasplante de órganos en Honduras podrían contar con un nuevo marco legal si el Congreso Nacional aprueba el dictamen de la Ley de Donación y Trasplante de Órganos, Tejidos y Células Humanas, una propuesta que busca establecer quiénes pueden convertirse en donantes, bajo qué condiciones se realizarán los procedimientos y qué centros médicos estarán facultados para practicarlos.

El documento ya se encuentra en poder de la Secretaría General del Poder Legislativo, por lo que su discusión y eventual aprobación dependerán del trámite que le otorguen las autoridades del Congreso.

La iniciativa plantea regular una actividad médica que requiere controles especializados, tanto para proteger a las personas que deciden donar como para garantizar la seguridad de quienes necesitan recibir un órgano o tejido.

Entre los cambios propuestos figura la creación de un Centro Nacional de Trasplantes, una instancia con responsabilidades de coordinación y supervisión, además de facilitar la certificación de los establecimientos de salud que reúnan las condiciones necesarias para realizar estas intervenciones.

Centro Nacional de Trasplantes

El diputado Carlos Umaña, integrante de la Comisión de Salud del Congreso Nacional, explicó que el dictamen es resultado de un proceso de socialización en el que participaron asociaciones de pacientes y organizaciones médicas.

Según el legislador, uno de los objetivos es ampliar las posibilidades de acceso a los trasplantes y establecer reglas claras para los procedimientos, en un país donde actualmente se realizan trasplantes renales con donantes relacionados familiarmente con los receptores.

La propuesta permitiría incorporar también a donantes no relacionados, siempre que se cumplan los requisitos médicos, legales y de control que establezca la normativa. Esto abriría una posibilidad adicional para pacientes que necesitan un trasplante de riñón pero no cuentan con un familiar compatible que pueda donarles.

Uno de los aspectos que contempla el dictamen es la posibilidad de que los ciudadanos dejen registrada su voluntad de convertirse en donantes mediante el Documento Nacional de Identificación (DNI).

La propuesta incorpora el denominado testamento vital, un mecanismo que permitiría dejar constancia de la decisión personal de donar órganos y facilitar su identificación cuando se presente la oportunidad de realizar un trasplante.

El DNI hondureño ya identifica a las personas que han expresado esa voluntad mediante un símbolo de corazón grabado con láser en la parte superior izquierda del reverso del documento.

Con la nueva legislación se buscaría fortalecer ese mecanismo para que quienes deseen convertirse en donantes puedan dejar registrada su decisión de manera formal.

Quienes quieran donar sus órganos y no tengan el distintivo en su documento podrían acudir al Registro Nacional de las Personas (RNP) para solicitar que la voluntad de donación sea incorporada en un nuevo DNI.

La propuesta deberá establecer, sin embargo, los procedimientos para registrar, verificar y respetar la voluntad del donante, así como las condiciones bajo las cuales se realizaría la extracción de órganos.

Procedimientos y donación

Otro componente del dictamen está relacionado con la posibilidad de obtener órganos de personas fallecidas en accidentes de tránsito u otras circunstancias, siempre que se cumplan los criterios médicos establecidos.

La propuesta contempla que estas personas puedan convertirse en donantes cuando exista certificación de muerte cerebral —el cese irreversible de todas las funciones del cerebro, incluido el tronco encefálico— y no se presenten condiciones médicas que impidan la donación.

El planteamiento también incluye a pacientes ingresados en unidades de cuidados intensivos (UCI) que presenten ese diagnóstico y reúnan las condiciones clínicas necesarias. La muerte cerebral no debe confundirse con un estado de coma, que es una condición diferente.

La certificación médica es un requisito central, dado que la extracción de órganos solo puede realizarse cuando se cumplen las condiciones clínicas y legales correspondientes.

La regulación también deberá precisar los procedimientos de evaluación, documentación y autorización para evitar decisiones que vulneren los derechos de los pacientes y sus familias.

Funciones y requisitos

La iniciativa propone que el Centro Nacional de Trasplantes funcione bajo la dirección de un coordinador nacional y tenga responsabilidades de organización y supervisión de esta actividad médica en Honduras.

Entre sus principales funciones estaría facilitar la certificación de los establecimientos sanitarios que pretendan realizar procedimientos de trasplante.

La propuesta busca que estas intervenciones no puedan practicarse en cualquier hospital, sino únicamente en instituciones que acrediten las condiciones técnicas, médicas y operativas exigidas por la normativa.

Los requisitos específicos para obtener la autorización y los procedimientos de supervisión deberán desarrollarse mediante el reglamento correspondiente. Con información de Infobae

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