Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En un giro decisivo para el sistema sanitario, el presidente Nasry Asfura anunció el arranque de un plan nacional que pone en marcha cirugías orientadas a reducir la mora quirúrgica, una carga crítica que ha afectado a miles de pacientes durante meses. El inicio de estas acciones marca un punto de inflexión en la atención hospitalaria pública, con un enfoque directo en resultados visibles a corto plazo.
Desde el viernes, el programa comenzó a operar como parte de una estrategia prioritaria en salud pública. El mandatario subrayó que el país avanza con determinación: “Estamos accionando, el programa de salud toma fuerza con nuevas medidas”, afirmó, destacando el impulso institucional para fortalecer el sistema hospitalario.
Como pieza clave, el Gobierno concretó un convenio con el Banco de Occidente, estableciendo un fideicomiso sanitario destinado a garantizar el abastecimiento de fármacos, optimizar recursos hospitalarios, acelerar procesos quirúrgicos. Esta estructura financiera permitirá atender una deuda histórica que supera las 16,000 cirugías pendientes, tanto en hospitales públicos como en el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
El impacto de esta medida busca revertir años de rezago estructural que han colocado a pacientes en condiciones críticas, muchos en espera por más de tres meses. La intervención estatal apunta a resolver no solo el volumen de casos, sino también las causas profundas que originan la mora.
El subsecretario de Proyectos e Inversión de la Secretaría de Salud, José Miguel Castillo, confirmó la magnitud del reto: más de 16,000 pacientes continúan en lista de espera, varios con más de 90 días sin acceso a cirugía. Este escenario refleja una crisis acumulada que ahora enfrenta una respuesta directa.
El programa inició en San Pedro Sula, con operaciones en centros médicos como Cemesa, PORSALUD, policlínicos municipales, quirófanos habilitados por la alcaldía. La selección de pacientes se realiza bajo criterios clínicos estrictos, priorizando casos con mayor tiempo en espera, incluso algunos que superan los 350 días sin intervención.
Castillo enfatizó que el compromiso gubernamental se traduce en acción concreta: “El proceso quirúrgico ya está en marcha, el objetivo es ofrecer respuesta contundente a esta crisis sanitaria”. Este enfoque busca no solo reducir cifras, sino transformar la calidad de vida de miles de hondureños que han enfrentado incertidumbre prolongada. Redacción Ruth Corrales.
