Tegucigalpa, Honduras.- La Secretaría de Salud (Sesal) confirmó un escenario que enciende las alarmas en el sistema sanitario nacional: 55 casos de tosferina registrados en lo que va de 2026, junto con la muerte de cuatro recién nacidos, tres de ellos menores de un mes.
La cifra no solo representa un dato estadístico. Representa historias truncadas, familias devastadas, una advertencia urgente para el país.
El jefe de la Unidad de Vigilancia de la Sesal, Homer Mejía, detalló que tres de los menores fallecidos tenían madres que no recibieron la vacuna TDAP durante el embarazo, biológico clave para generar anticuerpos protectores en el recién nacido. Un cuarto caso, pese a contar con antecedente de vacunación, permanece bajo investigación epidemiológica.
La tosferina, también conocida como pertussis, es una enfermedad respiratoria altamente contagiosa que puede resultar letal en lactantes. Su mayor peligro radica en la vulnerabilidad inmunológica de los primeros meses de vida.
La Sesal enfatizó que la vacuna TDAP es segura, gratuita y disponible en todo el país. Debe aplicarse a mujeres embarazadas entre las 26 y 37 semanas de gestación para garantizar protección temprana al bebé. Posteriormente, el esquema infantil contempla dosis a los dos, cuatro, seis meses, con refuerzos posteriores según el calendario nacional.
Especialistas advierten que la caída en coberturas de vacunación, sumada a la desinformación, abre brechas peligrosas en la protección colectiva. La inmunización no es un trámite administrativo: es una barrera vital entre la vida y una infección potencialmente mortal.
Autoridades sanitarias instan a padres de familia a verificar el carnet de vacunación de menores de cinco años. El llamado es directo, firme, sin margen para la indiferencia. Redacción Ruth Corrales.
