Tegucigalpa, Honduras.- El pulso del bolsillo vuelve a sentirse con fuerza en la capital. Este fin de semana, los precios de las verduras registraron un nuevo incremento en los mercados populares de Tegucigalpa, justo cuando las familias hondureñas se preparan para enfrentar también una leve alza en los combustibles, la primera reportada en lo que va del año.
El ambiente entre vendedores y compradores refleja cautela. Muchos hogares ajustan sus compras mientras los comerciantes explican que el comportamiento del clima, el transporte y la oferta han comenzado a impactar el costo de los alimentos básicos.
Entre los aumentos más notorios figura el repollo, que subió 10 lempiras, pasando de 30 a 40 lempiras por unidad, golpeando directamente la canasta básica. A esto se suma el pataste, que duplicó su valor al pasar de 10 a 20 lempiras, una variación que ya se siente en las cocinas capitalinas.
El pepino tampoco escapó al movimiento del mercado y ahora se cotiza de 5 a 10 lempiras, mientras que los productos lácteos reportaron un incremento de dos lempiras por libra en todas sus presentaciones, encareciendo uno de los rubros más consumidos por las familias.
En medio del panorama, una noticia da un pequeño respiro: el precio del huevo bajó. Desde el fin de semana, el cartón se cotiza cuatro lempiras menos, ofreciendo alivio parcial a los consumidores. El cartón grande ahora se vende a 91 lempiras, luego de mantenerse en 95.
Economistas advierten que estos movimientos reflejan la dinámica entre producción, transporte y expectativas por los combustibles, por lo que recomiendan a la población planificar sus compras y comparar precios entre mercados para proteger el presupuesto familiar.
El comportamiento de los alimentos en la capital se convierte así en un termómetro social: cada variación no solo impacta cifras, sino también decisiones diarias en miles de hogares hondureños que buscan equilibrio entre calidad, cantidad y costo. Redacción Laura Valladares.
