Tegucigalpa, Honduras.- La tensión se siente entre puestos, canastos, miradas. Este viernes, productores de la Feria del Agricultor confirmaron un incremento en precios de verduras, hecho que impacta de forma directa el gasto diario en miles de hogares capitalinos. La escena no pasa desapercibida: familias calculan, comparan, reducen compras. El plato cotidiano enfrenta un giro inesperado.

Según explicaron comerciantes, al menos seis alimentos básicos registran aumentos recientes a causa de factores climáticos adversos que frenan la producción agrícola nacional. La reducción de cosechas presiona la oferta, eleva costos, modifica decisiones de consumo en mercados populares.

Entre los productos con alza destacan frijolitos verdes, tomate, pataste, cebolla roja, brócoli, rubros esenciales en la dieta local. Cada variación repercute en comedores domésticos, pequeños negocios de comida, ventas ambulantes. El efecto se multiplica a lo largo de la cadena alimentaria.

Productores detallan que la causa principal radica en la escasez de lluvias en zonas productoras. La falta de agua limita el rendimiento del cultivo, reduce volúmenes disponibles para venta, obliga a reajustes para sostener costos operativos tras pérdidas del ciclo agrícola reciente. La ecuación es clara: menos producción, mayor presión en precios.

Consumidores expresan inquietud ante este escenario. Para muchos, la compra semanal se convierte en reto. El presupuesto familiar sufre tensión justo en productos de consumo constante. “Cada semana alcanza para menos”, comentan compradores habituales, reflejando una realidad compartida en barrios, colonias, mercados.

Aun así, agricultores no descartan una posible estabilización si el clima mejora en próximas semanas. Una recuperación en ritmo de cosechas podría moderar valores en feria, brindar alivio temporal a compradores. Todo depende del comportamiento climático, factor decisivo en la seguridad alimentaria local.  Redacción Laura Valladares.

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