Tegucigalpa, Honduras.- La capital vive un momento decisivo. El alcalde Juan Diego Zelaya confirmó la existencia de 715 demandas laborales interpuestas contra la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), procesos que podrían representar una deuda de cientos de millones de lempiras para la comuna.

“Estamos realizando un inventario completo del frente legal. Hasta ahora hemos identificado 715 litigios laborales. Se trata de montos significativos, por lo que debemos estructurar un equipo jurídico sólido”, expresó el edil, en un mensaje que encendió el debate ciudadano.

El hallazgo se suma a una carga financiera ya elevada. Según detalló, la administración recibió la municipalidad con una deuda acumulada de 11 mil millones de lempiras, cifra que no incluye el impacto potencial de los procesos judiciales en curso. El escenario plantea interrogantes urgentes: ¿cómo sostener la operatividad municipal ante este nivel de presión financiera?

Zelaya advirtió que no se descarta un posible embargo de cuentas municipales, como ha ocurrido en otras ciudades del país, si los fallos resultan adversos. Mientras tanto, el equipo legal se reorganiza para anticipar cualquier resolución judicial que comprometa la estabilidad presupuestaria.

Pese al panorama, la administración asegura que no detendrá proyectos prioritarios. Los trabajos de infraestructura vial, las jornadas de bacheo en arterias clave, así como la esperada reactivación de obras en la represa San José, continúan en agenda. “No buscamos excusas; los capitalinos esperan soluciones”, subrayó el alcalde, enfatizando que varios equipos operan de forma simultánea para mantener la ciudad en marcha.

En paralelo, se analizan créditos nacionales así como financiamiento con organismos multilaterales, estrategia que apunta a estabilizar el flujo financiero en el corto, mediano así como largo plazo. La meta declarada es clara: sanear la estructura económica municipal sin frenar el desarrollo urbano.

La capital enfrenta un desafío histórico. La magnitud de los litigios podría redefinir el rumbo financiero de la AMDC en los próximos años. El desenlace marcará no solo balances contables, sino la confianza de miles de capitalinos que demandan resultados concretos. Redacción Laura Valladares.

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