Tegucigalpa, Honduras.- Este domingo, la Iglesia Católica celebró la fiesta del Bautismo del Señor, un acto profundamente espiritual que resalta la importancia de la voluntad divina. Durante la homilía, el arzobispo de Tegucigalpa, José Vicente Nácher Tatay, destacó que «cumplir con la voluntad de Dios es lo más importante para el ser humano», subrayando que “Nada hay mejor para los hijos que la voluntad del Padre santo que está en el cielo”.

El líder de la Conferencia Episcopal de Honduras también mencionó que, al igual que el Bautismo de Jesús, el nuestro es un acto que agracia a Dios, recordando a los fieles que el bautismo, a pesar de su aparente simplicidad, es un sacramento que da paso a la vida cristiana. El gesto de Cristo, al entrar y salir del agua, simboliza su divinidad y el poder transformador de este rito.

«Jesús es siempre el hijo amado del Padre«, enfatizó el arzobispo, invitando a los presentes a reflexionar sobre el profundo significado de este sacramento. Con este evento litúrgico, se cierra el ciclo de la Navidad, marcando el fin de la temporada festiva en Honduras, cuando muchas familias comienzan a retirar los adornos y el nacimiento, dejando atrás el recuerdo de la venida del Hijo de Dios.

El Bautismo del Señor no solo es una celebración religiosa, sino un momento de renovación espiritual para todos los creyentes, instándolos a reflexionar sobre su compromiso con la fe y su relación con el Padre CelestialRedacción: Ruth Corrales.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!