Si bien es cierto que en pretemporada los tiempos deben leerse con la misma cautela con la que se lee la letra pequeña de un contrato, cargas de combustible distintas, mapas de motor conservadores, programas que poco tienen que ver con vueltas rápidas, la realidad es que el segundo día de pruebas en Baréin dejó a Sergio «Checo» Pérez con más interrogantes que certezas, y eso, a menos de un mes del Gran Premio de Australia, no es lo que Cadillac necesita.
El tapatío arrancó la jornada como primer piloto al volante, pero una hora después de la luz verde, una falla mecánica, no un error de pilotaje, detuvo el monoplaza en la recta posterior, provocando la primera bandera roja del día. El equipo recuperó el auto y lo devolvió al trazado, pero en jornadas de test cada tanda cuenta: se prueban configuraciones aerodinámicas, se simula degradación y se correlacionan datos con el túnel de viento. Perder una hora puede alterar la agenda técnica de un día entero.
Al finalizar la tanda de la mañana, Checo había completado 42 vueltas con un mejor tiempo de 1:38.653, octavo en la tabla, a 4.3 segundos de Charles Leclerc, que firmó un impresionante 1:34.273 con 62 vueltas. Lando Norris, el campeón reinante, fue el más activo con 64 giros para McLaren.
La diferencia entre compañeros tampoco pasó desapercibida. Valtteri Bottas tomó el relevo en la tarde y cerró con 67 vueltas con mejor tiempo de 1:36.824. La brecha no es menor: 25 giros adicionales y casi 1.8 segundos de ventaja en la vuelta rápida pero, la evolución de la pista y un programa diferente apuntan al mejor crono del finlandés.
Entre ambos pilotos, Cadillac acumuló 109 vueltas, lejos de las 149 de McLaren o las 139 de Ferrari, pero por encima de Red Bull (87) y Mercedes (57), dos favoritos que también sufrieron problemas mecánicos propios.
La realidad es que para Cadillac el desafío no parece ser de rendimiento puro todavía, sino de continuidad operativa. En Barcelona completaron apenas 164 vueltas en tres días, la menor cantidad entre los equipos con unidad de potencia Ferrari. Cada kilómetro limpio en Baréin es oro para un proyecto que construye todo desde cero.
La falla del jueves puede ser un ajuste normal de invierno, de esos que se olvidan cuando arranca la temporada. Pero también puede ser señal de que quedan aspectos críticos por afinar antes de Melbourne el 8 de marzo. Con un día más de pruebas y una segunda tanda la semana del 18 al 20 de febrero, la respuesta podría llegar pronto. O al menos, esa es la esperanza.
Checo: adelantar, más complicado
Checo Pérez se unió a las voces críticas que han cuestionado la nueva reglamentación de la Fórmula 1 para los autos del 2026. Luego de los dos días de prueba en Baréin, el piloto de Cadillac señaló que la máxima categoría podría convertirse en una copia de la Fórmula E.
“Parece que adelantar podría ser un poco más complicado gestionando las energías y demás. No quiero sacar conclusiones precipitadas, pero puede llegar a ser como las carreras de Fórmula E”, comentó Checo Pérez después de vivir un jueves con problemas, ya que su auto se detuvo en pista y vio la aparición de banderas rojas durante la primera hora de trabajo.
“Es muy diferente, definitivamente. Esta Fórmula 1 se siente extremadamente distinta a lo que estaba acostumbrado. Diría que es el cambio más grande que he tenido en mi carrera en términos de reglamento”, expresó.
El piloto de 36 años declaró que todas las escuderías viven problemas diferentes y nadie ha sido capaz de sentirse cómodo.
“Cada unidad de potencia y cada caja de cambios es diferente en el paddock. Ves a pilotos usando marchas muy bajas, otros no pueden o tienen una forma diferente de recuperar la energía”, añadió.
“Es muy difícil descifrar qué está pasando con la energía, con los despliegues… todo eso es tremendamente difícil. Así que sí, gran parte de esta unidad de potencia entra en juego, mucho más que en el pasado, lo cual no es ideal”, dijo Pérez. Con información de ESPN.
