Tegucigalpa, Honduras.- En medio de tensión fiscal, la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (Chico) irrumpió con un dato que sacude al sector: la deuda estatal vinculada a la Secretaría de Infraestructura Transporte (SIT) no sería de L281 millones, sino de casi L4,000 millones, cifra que, según el gremio, refleja compromisos acumulados al cierre de la gestión del exministro Octavio Pineda. El contraste abre un foco de debate nacional sobre la transparencia financiera, la gestión pública además del futuro inmediato de cientos de obras.

La declaración surge tras versiones oficiales que reducían la mora a un monto menor. Para Chico, ese valor solo muestra una fracción del pasivo real. El gremio detalla que alrededor de L3,500 millones constan en el sistema SIAFI de la Secretaría de Finanzas, pendientes de desembolso formal. A esto se suman L281 millones correspondientes a obligaciones no cargadas a tiempo por limitaciones administrativas. El resto responde a estimaciones de obra ejecutada sin pago, aún en proceso de registro ante instancias estatales.

Este panorama impacta de forma directa la liquidez empresarial, la cadena de suministros además del empleo formal ligado a la construcción. Empresas que avanzaron proyectos ahora enfrentan presión financiera, lo que podría frenar ritmos de ejecución si no se concreta una solución pronta. La industria advierte que no se trata solo de cifras contables, sino de estabilidad económica, continuidad operativa además de confianza en la institucionalidad.

A pesar del escenario, Chico expresó disposición de colaborar con la nueva administración del presidente Nasry Asfura, con expectativa de una ruta clara para honrar compromisos heredados. El sector subraya su rol como motor de infraestructura nacional, generador de inversión además de dinamizador de empleo. El mensaje deja un llamado implícito a priorizar pagos, ordenar registros además de fortalecer mecanismos de control fiscal. Redacción Laura Valladares.

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