Tegucigalpa, Honduras.- La capital entra en fase de vigilancia epidemiológica tras confirmarse cinco casos bajo sospecha de sarampión, dato que enciende preocupación en autoridades sanitarias, familias, personal médico. La advertencia no busca causar pánico, busca activar conciencia colectiva ante una enfermedad altamente contagiosa que puede propagarse con rapidez en espacios concurridos. El llamado oficial coloca en primer plano la prevención, eje clave para cortar cadenas de transmisión.
La doctora Cinthia Aguilar, referente de la Región Metropolitana del Distrito Central de Salud, explicó que la alerta nace de estos cinco reportes clínicos en evaluación. Como respuesta inmediata se alista una jornada especial de vacunación contra el sarampión en centros comerciales, estrategia pensada para facilitar acceso masivo, rápido, seguro. De forma paralela se fortalecerán controles sanitarios en aeropuertos del país, punto sensible tras reciente movilización de viajeros hacia El Salvador por evento musical de gran convocatoria, factor que eleva riesgo de exposición.
Las autoridades subrayan que síntomas como fiebre alta, erupciones en piel, malestar general, irritación ocular requieren atención médica inmediata. El uso de mascarilla, correcta higiene de manos, revisión de esquema de vacunación forman parte de las medidas básicas recomendadas. Especialistas recuerdan que la inmunización no solo protege a quien la recibe, también blinda a población vulnerable, incluidos menores de edad, adultos mayores, personas con defensas bajas.
La salud pública depende de acciones individuales que impactan a toda la comunidad. La prevención comienza en casa, se fortalece con participación social informada. Redacción Ruth Corrales.
