Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — El Congreso Nacional concreta un paso decisivo al aprobar la Ley de Empleo a Tiempo Parcial, una medida que reconfigura el panorama del mercado laboral hondureño tras más de 60 días de socialización intensa con sectores clave. La iniciativa, impulsada con respaldo de Partido Nacional, Partido Liberal, Democracia Cristiana, Pinu-SD, abre un nuevo capítulo en la generación de oportunidades formales.
La normativa, presentada por el diputado liberal Jorge Cálix, surge como respuesta directa a la eliminación del esquema anterior de contratación por hora, con el objetivo de reactivar miles de plazas perdidas. El pleno legislativo adoptó la dispensa de dos debates, propuesta por el congresista Fernando Castro, lo que permitió acelerar el proceso hasta su aprobación en un único debate.
El titular del Legislativo, Tomás Zambrano, defendió la celeridad del trámite, destacando consenso entre cuatro bancadas. Subrayó que esta decisión busca devolver dinamismo al empleo, especialmente para jóvenes que combinan estudio con actividad laboral, un segmento fuertemente afectado en años recientes.
Impacto directo en empleo formal
La comisión dictaminadora proyecta la recuperación de más de 45 mil empleos, una cifra que posiciona esta ley como un instrumento estratégico ante la crisis de desempleo e informalidad. El nuevo marco legal pretende formalizar relaciones laborales existentes, otorgando seguridad jurídica tanto a empleadores como a trabajadores, con acceso proporcional a derechos laborales.
El dictamen resalta que la economía nacional presenta altos niveles de subempleo, con demanda real de jornadas reducidas en múltiples sectores productivos. Bajo este contexto, la ley introduce esquemas flexibles que buscan adaptarse a realidades familiares, educativas o personales, sin sacrificar dignidad laboral.
Debate político intenso, visión contrapuesta
Mientras cuatro bancadas respaldaron la iniciativa, la bancada de Libre mantuvo su rechazo, argumentando riesgos en condiciones laborales. No obstante, los impulsores de la ley sostienen que el enfoque no implica precarización, sino regularización del empleo existente con garantías claras.
Durante el proceso de construcción, la comisión recibió aportes de centrales obreras, sector empresarial, academia, juristas, instituciones estatales, integrando preocupaciones sobre posibles abusos, así como mecanismos de control antifraude. Este equilibrio busca generar confianza en todos los actores del ecosistema laboral. Redacción Laura V.V.
