Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – La directora del Consejo Nacional Anticorrupción, Gabriela Castellanos, marcó distancia crítica frente a la nueva conformación de la dirección parlamentaria, al advertir que una estructura numerosa no asegura eficacia legislativa, disciplina administrativa ni blindaje contra prácticas irregulares.
Desde su análisis, los modelos directivos amplios tienden a generar zonas grises en la cadena de mando, menor precisión en la ejecución además de dificultades para atribuir responsabilidades cuando surgen fallas o denuncias. El CNA enfatiza que la calidad de la gestión pública depende de controles activos, métricas claras además de fiscalización independiente.
Castellanos explicó que la ciudadanía organizada observa con atención los anuncios sobre uso de recursos asignados a diputados, especialmente partidas con impacto territorial. El organismo anticorrupción reforzó que promoverá seguimiento técnico, revisión de datos además de contraste de promesas frente a ejecución real.
También advirtió que cualquier plataforma internacional de apoyo debe incluir componentes de combate directo a la corrupción, acceso a información investigativa además de coordinación con entes de control. Limitarse a asistencia institucional sin persecución de redes ilícitas —dijo— deja intactos los focos de impunidad.
En paralelo, confirmó gestiones para establecer protocolos de transparencia presupuestaria que permitan rastrear fondos administrados por actores públicos, con registros abiertos además de mecanismos de alerta temprana ante irregularidades.
El CNA ratificó que continuará con investigaciones técnicas independientes, publicaciones de hallazgos además de presión social informada. La advertencia queda instalada en la agenda pública: estructura grande sin control fuerte multiplica riesgos. Redacción HonduPrensa.Com

