CNA reclama conducción firme ante crisis del sistema de SaludCNA reclama conducción firme ante crisis del sistema de Salud

Gabriela Castellanos plantea nombrar un ministro para encabezar una estructura sanitaria presionada por carencias hospitalarias, pagos pendientes a médicos, consultas suspendidas.

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Honduras enfrenta nuevamente una discusión de fondo sobre la conducción de su sistema público de Salud después de que Gabriela Castellanos, directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), considerara necesario contar con un ministro que se dedique directamente a dirigir la Secretaría de Salud junto con un equipo experimentado.

El señalamiento ocurre mientras hospitales y centros sanitarios atraviesan restricciones derivadas de las asambleas informativas convocadas por el Colegio Médico de Honduras, particularmente en las consultas externas.

Castellanos argumentó que el país mantiene dificultades relacionadas con disponibilidad de médicos, personal técnico y medicamentos, condiciones que terminan trasladando la presión hacia los pacientes, especialmente quienes requieren tratamientos continuos o especializados.

El modelo que funciona desde enero

La discusión tiene un antecedente inmediato.

A finales de enero, durante la conformación del nuevo gabinete, el Gobierno informó que el presidente Nasry Asfura encabezaría directamente la Secretaría de Salud, acompañado por funcionarios especializados. La Dirección de Gestión por Resultados confirmó esa estructura dentro de los primeros días de la administración.

Castellanos no centró su planteamiento únicamente en el nombre de quien debería ocupar el cargo. Su argumento apunta hacia la necesidad de una estructura con experiencia suficiente para conocer las debilidades existentes, administrar las crisis del sector y construir alternativas de solución.

Ese planteamiento llega cuando el sistema enfrenta precisamente varios frentes de presión al mismo tiempo.

Las cifras que necesitan aclaración

Uno de los principales conflictos se relaciona con el pago de salarios.

El Colegio Médico de Honduras sostuvo el 14 de septiembre que alrededor de 1,400 médicos no habían recibido salario o mantenían remuneraciones pendientes correspondientes a varios meses.

La Secretaría de Salud ha manejado una dimensión diferente del problema. El viceministro José Miguel Castillo señaló que unos 300 médicos interinos se encontraban pendientes de pago, además de profesionales por contrato cuyos procesos administrativos estaban siendo regularizados.

Las cifras no necesariamente describen exactamente la misma categoría laboral, pero la diferencia obliga a precisar públicamente el universo real de trabajadores afectados.

También deberá conocerse cuántos pagos corresponden a interinatos, contratos u otras modalidades, cuánto dinero representa la deuda acumulada y cuál es el calendario definitivo para normalizarla.

Atención sanitaria bajo presión

Las consecuencias ya se observan en los servicios.

Durante la segunda semana de asambleas informativas se mantuvieron suspendidas consultas externas en distintos hospitales y centros de salud, mientras las emergencias continuaron operativas.

En el Hospital Escuela, la situación ha variado según la especialidad: algunas áreas mantuvieron determinados controles, emisión de recetas o seguimiento postoperatorio, mientras otras registraron interrupciones en consulta.

La discusión abierta por Castellanos deja así dos asuntos que deberán medirse por resultados.

El primero es institucional: si Honduras necesita una autoridad ministerial dedicada exclusivamente al sistema sanitario.

El segundo es mucho más inmediato: cuánto tardará el Gobierno en normalizar pagos, consultas, abastecimiento y atención médica.

La respuesta definitiva no estará únicamente en un nombramiento. Estará en la capacidad de la Secretaría de Salud para demostrar, mediante resultados verificables, que los pacientes pueden recibir atención cuando la necesitan. —Redacción Ruth Corrales HonduPrensa.Com

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