Tegucigalpa, Honduras.- El Consejo Nacional Electoral (CNE) emitió este miércoles  la declaratoria oficial de las elecciones presidenciales, proclamando a Nasry “Tito” Asfura, del Partido Nacional (PN), como presidente electo de Honduras, en un escenario político marcado por una estrecha diferencia de votos y una fuerte tensión poselectoral.

La declaratoria fue firmada por las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López, junto al consejero suplente Carlos Cardona, quienes respaldaron el documento conforme a los procedimientos legales establecidos por el órgano electoral, validando así el cierre oficial del proceso.

En contraste, el consejero Marlon Ochoa se negó a firmar la declaratoria, una decisión que, según expertos en derecho electoral, podría acarrearle eventuales responsabilidades penales y civiles, al tratarse de un acto administrativo obligatorio dentro del cronograma electoral hondureño.

De acuerdo con los resultados oficiales del CNE, con más del 99 % de las actas escrutadas, Asfura obtuvo 1,479,822 votos, equivalentes al 40.27 %, superando por un margen reducido al candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, quien alcanzó 1,452,796 votos (39.53 %).
En tercer lugar se ubicó Rixi Moncada, del partido Libertad y Refundación (Libre), con 706,266 votos, que representan el 19.19 % del total.

La declaratoria deberá ser publicada en las próximas horas, tal como lo establece la Ley Electoral, convirtiéndose en el último paso formal previo a la transición de mando.

La proclamación se da en medio de cuestionamientos al proceso electoral, principalmente por acusaciones de fraude impulsadas por el partido Libre y sectores afines. En el caso del Partido Liberal, aunque su candidato expresó inconformidad, no cuenta con respaldo oficial de las autoridades partidarias para sostener dicha denuncia.

A este contexto se suman las denuncias públicas de las consejeras Hall y López, quienes afirmaron ser objeto de una presunta persecución política por parte de su compañero de pleno y de instituciones como el Ministerio Público, la Corte Suprema de Justicia y la Procuraduría General de la República, por defender la legalidad del proceso y la declaratoria final, la cual sufrió retrasos, presiones y presuntos sabotajes durante más de 24 días posteriores a las elecciones.

Ante el mínimo margen entre los principales contendientes, el CNE había aprobado previamente un escrutinio especial de actas, incluyendo recuentos voto por voto en casos específicos, como medida para garantizar transparencia y contener la crisis poselectoral.

Con esta declaratoria, Nasry Asfura deberá asumir la Presidencia de la República el 27 de enero de 2026, conforme a la Constitución. Su llegada al poder marca el retorno del Partido Nacional al Ejecutivo, tras un período de gobierno del partido Libre, encabezado por la presidenta saliente Xiomara Castro. Redacción Martha C.C.

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