Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Ana Paola Hall, fijó una posición institucional firme, elegante y jurídicamente irrebatible frente a las solicitudes impulsadas desde el Congreso Nacional, dejando en evidencia que no existe marco legal alguno que habilite la reapertura de procesos electorales ya concluidos.
Hall recordó que el CNE opera como autoridad constitucional independiente, con competencias claramente delimitadas, y que la emisión de la declaratoria oficial de elecciones constituye un acto definitivo e inmodificable dentro de la esfera administrativa electoral.
Desde una lectura estricta del derecho constitucional, subrayó que pretender reactivar conteos o imponer plazos posteriores no solo es improcedente, sino que vulnera principios esenciales como la certeza jurídica, la separación de poderes y la seguridad del sistema democrático.
La titular del ente electoral fue enfática al señalar que ninguna instancia política puede incidir sobre actos electorales firmes, y que cualquier inconformidad posterior debe ser ventilada únicamente ante los órganos jurisdiccionales competentes, conforme a los procedimientos establecidos en la ley.
Este posicionamiento, lejos de ser confrontativo, se erige como una defensa institucional del marco constitucional, enviando un mensaje claro tanto a los actores políticos como a la ciudadanía: las reglas electorales no se negocian después de finalizado el proceso.
Con ello, el CNE refuerza su papel como garante de la legalidad electoral, preservando la estabilidad democrática y evitando precedentes que podrían abrir la puerta a la politización de resultados ya definidos. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com


