Tegucigalpa, Honduras.- El clima vuelve a poner en alerta al país. La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) elevó en las últimas horas a Alerta Amarilla a tres departamentos y cuatro municipios del norte de Honduras, ante el impacto de una masa de aire frío que ya deja lluvias intensas, vientos racheados y alto oleaje en la región Caribe. 

La medida preventiva se aplica en Islas de la Bahía, Atlántida y Colón, así como en los municipios de San Pedro Sula, Choloma, Puerto Cortés y Omoa, con una vigencia inicial de 72 horas. Según Copeco, el fenómeno meteorológico está generando una vaguada prefrontal que incrementa el riesgo de inundaciones, deslizamientos y daños estructurales en zonas vulnerables.

De forma paralela, los departamentos de Santa Bárbara, Yoro, Gracias a Dios y el resto de Cortés permanecen bajo Alerta Verde, en un esquema de monitoreo permanente para evaluar la evolución de las precipitaciones y el comportamiento de los suelos saturados.

El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS) explicó que el paso del frente frío provocará cielos nublados, chubascos moderados a fuertes en el norte y noroccidente, además de lluvias débiles y dispersas en el centro y oriente del país. A esto se suman ráfagas de viento de hasta 50 kilómetros por hora, capaces de desprender techos, vallas y ramas.

En el litoral Caribe, las condiciones marítimas también se tornan delicadas. Se esperan olas de 2 a 4 pies, con máximos cercanos a los 6 pies al norte de Islas de la Bahía. Por ello, Copeco solicitó a la Dirección de la Marina Mercante aplicar protocolos de seguridad y restringir la navegación de embarcaciones pequeñas y medianas durante los próximos días.

El organismo de protección civil pidió a la ciudadanía adoptar medidas preventivas inmediatas, especialmente quienes viven cerca de ríos, quebradas y laderas inestables. Entre las recomendaciones destacan evitar cruzar vados crecidos, asegurar techos livianos y estar atentos ante posibles deslaves, derrumbes e inundaciones repentinas.

Asimismo, se enfatizó en la importancia de la limpieza de canaletas, tragantes y desagües, ya que la acumulación de basura agrava las emergencias en zonas urbanas durante periodos de inestabilidad atmosférica. Mantener libre el paso del agua puede marcar la diferencia entre una alerta y una tragedia.

Copeco informó que continuará emitiendo boletines oficiales en redes sociales para mantener informada a la población sobre la evolución del sistema frío. La vigilancia técnica busca reducir riesgos y salvar vidas ante el avance del temporal que impacta al norte del país.

La prevención, en momentos como este, no es opción: es responsabilidad compartida. Honduras enfrenta horas clave bajo un clima que exige atención, conciencia y acción inmediata. Redacción Omar Z.A.

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