Tegucigalpa, Honduras.- La tensión climática vuelve a encender las alarmas en el país. La Secretaría de Gestión de Riesgos (Copeco) decretó Alerta Amarilla en Islas de la Bahía, Atlántida, Colón además de San Pedro Sula, Choloma, Omoa, Puerto Cortés, mientras el resto de zonas bajo vigilancia permanecen en Alerta Verde, ante la inminente llegada de un frente frío con alto potencial de impacto.
La medida preventiva entra en vigor este lunes 26 de enero desde las 6:00 p.m. durante 72 horas, un período crítico en el que las autoridades llaman a la población a mantenerse informada, preparada, sobre todo consciente del riesgo. El fenómeno, según el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos, Sísmicos (CENAOS), traerá vientos del norte, marcado descenso de temperatura, nubosidad densa, además de lluvias moderadas a intensas.
El mayor peligro se concentra en la franja norte, donde los acumulados podrían superar entre 120 a 150 mm diarios, incluso más de 200 mm en zonas montañosas como la Sierra de Omoa además de Nombre de Dios. Estas cifras elevan el riesgo de inundaciones urbanas, desbordamiento de ríos, saturación de suelos con posibles deslizamientos. Sectores de Atlántida, Cortés, Colón, Santa Bárbara, Yoro figuran entre los puntos más sensibles.
En el occidente, centro, oriente del país, las lluvias serían más dispersas, pero persistentes, suficientes para generar emergencias localizadas. A esto se suman rachas de viento de hasta 60 km/h en el sur, junto con oleaje elevado en el Caribe entre 3 a 5 pies, con picos de hasta 8 pies, lo que representa amenaza directa para embarcaciones pequeñas.
El llamado de Copeco es claro: quienes viven cerca de ríos, quebradas, laderas inestables deben considerar evacuación preventiva si la situación se agrava. Se recomienda asegurar techos, limpiar desagües, evitar cruzar corrientes crecidas. A la vez, se solicitó restringir navegación de bajo calado en el litoral Caribe durante los días más críticos. Redacción Omar Z.A.
