Tegucigalpa, Honduras.- La consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cossette López, lanzó un mensaje firme que sacude el escenario público: no existe ningún proceso para destruir material electoral de las elecciones generales 2025, mientras alerta sobre la persistencia de una violencia política contra mujer que amenaza la democracia.
Con tono categórico, López subrayó que el material electoral permanece bajo resguardo estricto, con refuerzos de seguridad solicitados para garantizar su integridad. Esta afirmación surge en medio de rumores que, según la funcionaria, buscan generar desconfianza institucional en un momento crítico para la estabilidad del país.
Pero el punto más contundente de su declaración apunta hacia una realidad más profunda: la violencia política con enfoque de género no solo persiste, sino que se intensifica. López denunció una ola de ataques dirigidos contra mujeres en la vida pública, señalando campañas de difamación sin pruebas, impulsadas desde discursos cargados de odio que erosionan la dignidad femenina en espacios de poder.
“La narrativa de ataques falsos responde a una estrategia peligrosa”, advirtió, enfatizando que acusar sin evidencia constituye un acto de difamación pública, con implicaciones legales graves. Además, dejó entrever que ciertos señalamientos podrían reflejar proyecciones de intenciones ocultas, encendiendo alarmas sobre prácticas políticas cuestionables.
La consejera también recordó episodios posteriores a los comicios del 30 de noviembre, como intentos de violencia contra instalaciones estatales, lo cual —según su criterio— evidencia un clima de inestabilidad que requiere respuestas firmes del Estado.
En este escenario, López elevó un llamado urgente a fortalecer la transparencia en financiamiento político, resaltando la importancia de proteger el material de la Unidad de Política Limpia como pilar para garantizar procesos electorales confiables.
El mensaje final de López resuena con fuerza en la esfera pública: su compromiso con la verdad no solo busca desmontar rumores, sino también redefinir el debate político desde la ética, la transparencia, el respeto. Redacción Wendoly .V.
