Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Superada la contienda presidencial, el centro de gravedad del poder se desplaza al Congreso Nacional, donde se cocina una disputa silenciosa pero decisiva: la elección de su presidente. La nueva junta directiva será el eje de negociación, control político y gobernabilidad en los próximos años.
La correlación de fuerzas deja un Congreso con mayoría relativa del Partido Nacional, seguido por un Partido Liberal fragmentado y un Libre sin los votos necesarios para aspirar a la titularidad legislativa. Este escenario convierte al Legislativo en un campo de negociación intensa, donde cada voto cuenta y cada alianza pesa.
En medio de este ajedrez político, cuatro figuras comienzan a consolidarse como aspirantes reales. Tomás Zambrano aparece como uno de los nombres más fuertes, respaldado por su rol como jefe de bancada y por su capacidad de articulación interna, clave en cualquier elección cerrada.
A la lista se suma Carlos Ledezma, cuya cercanía con el presidente electo Nasry Asfura lo posiciona como un puente natural entre el Ejecutivo y el Legislativo, un factor que podría inclinar la balanza si se prioriza coordinación política.
Con mayor recorrido histórico destaca Antonio Rivera Callejas, un legislador con amplia experiencia parlamentaria, dominio del proceso legislativo y respaldo de sectores empresariales que apuestan por estabilidad y previsibilidad.
Finalmente, Marco Midence emerge como un perfil técnico-político, con pasado en Finanzas Públicas y credibilidad ante actores económicos, lo que lo convierte en una opción atractiva para un Congreso con agenda económica sensible.
La decisión final no solo definirá un nombre, sino el modelo de conducción política del Congreso Nacional, el tipo de relación con el Ejecutivo y el clima institucional que vivirá Honduras en el próximo período. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

