Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — En medio de una creciente tensión nacional provocada por las recientes masacres, ataques armados y hechos violentos que mantienen bajo alarma a distintos sectores del país, el presidente de Honduras, Nasry Asfura, lideró la noche del lunes una reunión estratégica de alto nivel en Casa Presidencial para definir nuevas acciones contra estructuras criminales que operan en territorio hondureño.
El encuentro reunió a figuras clave del aparato estatal, entre ellas el titular del Congreso Nacional, Tomás Zambrano Molina; el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Wagner Vallecillos; el fiscal general Pablo Emilio Reyes; el ministro de Defensa, Enrique Rodríguez; además del secretario de Seguridad, Gerson Velásquez. La convocatoria surge en uno de los momentos más delicados para la seguridad pública, marcado por una fuerte presión social ante el aumento de hechos sangrientos registrados en varias regiones del país.
La reunión se desarrolló bajo estricta reserva dentro de Casa Presidencial. Sin embargo, fuentes vinculadas al encuentro confirmaron que el eje central giró alrededor de nuevas estrategias integrales para frenar el avance de organizaciones criminales, fortalecer la respuesta operativa del Estado, acelerar procesos judiciales, además de endurecer mecanismos legales contra responsables de delitos de alto impacto.
Previo al inicio del encuentro, Wagner Vallecillos manifestó que durante la sesión abordarían “todos los temas actuales” relacionados con la crisis de seguridad que golpea al país, con el propósito de construir decisiones conjuntas entre los poderes del Estado, el Ejecutivo, además del Consejo Nacional de Defensa y Seguridad.
Mientras tanto, el secretario de Seguridad, Gerson Velásquez, evitó profundizar sobre la agenda oficial debido al carácter reservado del encuentro, aunque adelantó que dentro de las discusiones figuraban reformas al Código Penal, medidas especiales contra redes criminales, además de la propuesta orientada a declarar como asociaciones terroristas a determinadas estructuras vinculadas con asesinatos múltiples, narcotráfico, extorsión, sicariato, lavado de activos, control territorial ilegal.
El funcionario también confirmó que existe un consenso institucional para promover sanciones más severas contra individuos responsables de asesinar a policías, militares, fiscales u operadores de justicia, una iniciativa que podría marcar un nuevo endurecimiento dentro del sistema penal hondureño.
La expectativa nacional ahora se concentra en las decisiones oficiales que podrían anunciarse durante las próximas horas, mientras Honduras enfrenta una creciente presión social para contener una crisis criminal que amenaza la estabilidad, la economía, la tranquilidad de miles de familias. Redacción Ruth Corrales.
