Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Honduras empieza a mover piezas clave en el tablero marítimo. La Secretaría de Defensa Nacional, la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) y la Fuerza Naval de Honduras (FNH) establecieron una coordinación reforzada para impulsar una transformación que el país ha postergado por años: convertir su sector marítimo en un sistema más eficiente, moderno y competitivo.
En una reunión de alto nivel, el ministro de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard, se sentó con el director de la DGMM, Alejandro Rodríguez Escoto, y el comandante de la Fuerza Naval, capitán de Navío Ricardo Dubón Cabrera, para definir prioridades estratégicas orientadas a fortalecer el ámbito marítimo-portuario desde dos frentes inseparables: economía y seguridad.
El diálogo se centró en un plan estructurado sobre tres líneas de acción que buscan romper la inercia burocrática y elevar la capacidad del Estado. El primer eje plantea mejorar la eficiencia operativa, reduciendo cuellos de botella administrativos y acelerando procesos logísticos. El segundo se enfoca en reforzar la regulación nacional, mediante actualización normativa y alineamiento con estándares internacionales, un requisito para competir en una región donde los puertos se están modernizando a gran velocidad. El tercero propone modernizar las capacidades institucionales con tecnología, formación especializada y rediseño de procesos.
La apuesta tiene un impacto directo en el comercio exterior: menos retrasos significan menos costos para importadores y exportadores, además de mejores condiciones para atraer inversión privada. En un contexto donde el mercado internacional castiga la lentitud y premia la eficiencia, Honduras busca proyectarse como un país que entiende la logística como motor de crecimiento.
Pero el mensaje más fuerte llegó desde Defensa: el mar no es solo economía, es soberanía. Rodríguez Burchard remarcó que fortalecer el sistema marítimo también significa mejorar el control del territorio marítimo, elevar la capacidad de vigilancia y reforzar la lucha contra el crimen transnacional, especialmente en zonas donde el tráfico ilícito intenta imponerse sobre el Estado.
La DGMM recordó que su papel como Autoridad Marítima Nacional es central para garantizar un desarrollo seguro y ordenado del sector, supervisando operaciones portuarias, navieras y marítimas bajo principios de control, seguridad y estabilidad.
El cierre dejó una idea contundente: la modernización marítima ya no es opcional. Con coordinación interinstitucional, tecnología y transparencia, el Gobierno busca consolidar un sector marítimo más sólido, confiable y competitivo, capaz de sostener crecimiento económico y proteger el interés nacional. Redacción Laura V.

