Tegucigalpa, Honduras.- El aumento sostenido de deportaciones de hondureños encendió las alertas del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), que instó a las autoridades a fortalecer los servicios de salud mental y ginecológica dirigidos a personas migrantes retornadas, ante un escenario que ya impacta comunidades enteras en 2025 y en los primeros meses de 2026.

La institución defensora advirtió que el fenómeno no solo refleja cifras en ascenso, sino también historias marcadas por detención migratoria, separación familiar, ansiedad, depresión y duelo migratorio. La coordinadora de la Defensoría de Movilidad Humana, Elsy Reyes, subrayó que la salud mental constituye una de las necesidades más urgentes tras el retorno forzado, debido a experiencias traumáticas vividas durante el proceso migratorio.

Según el análisis presentado, en 2025 retornaron 42,928 personas, con un promedio de 118 diarias. La cifra aumentó en los primeros 54 días de 2026, alcanzando 6,923 retornados, con una media de 128 por día, lo que confirma una tendencia en alza que presiona la capacidad institucional.

Del total registrado en 2026, 5,560 son hombres, 670 mujeres, 578 niños y 115 niñas, con un 92 % procedente de Estados Unidos. Este perfil revela la necesidad de un enfoque diferenciado e integral, especialmente en atención ginecológica para mujeres retornadas y acompañamiento psicológico especializado para menores.

El Conadeh recomendó que la atención especializada se brinde tanto en los Centros de Atención al Migrante Retornado (CAM-R) como en los centros de salud de gobiernos municipales, con personal capacitado en psiquiatría, psicología clínica y ginecología, además de insumos y medicamentos suficientes. Sin embargo, la institución alertó sobre limitaciones por falta de personal y escasez de medicamentos, situación que deja a muchos retornados sin asistencia inmediata, sobre todo aquellos que no ingresan a los centros de recepción.

Más allá de la emergencia sanitaria, el organismo señaló que Honduras enfrenta desafíos estructurales vinculados a las causas de la migración, así como a la reintegración social y económica de quienes regresan en condiciones de vulnerabilidad. En ese sentido, instó a que los programas y beneficios sociales del Estado incluyan de forma prioritaria a esta población.  Redacción Wendoly V.V.

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