Tegucigalpa, Honduras.- En Honduras, los casos de depresión y ansiedad siguen en aumento, lo que ha provocado una creciente presión sobre el sistema de salud mental del país. Cada día, al menos entre 12 y 15 nuevos pacientes buscan atención especializada, reflejando una tendencia preocupante en la población.
De acuerdo con especialistas, la demanda de servicios psicológicos y psiquiátricos supera ampliamente la capacidad de respuesta del sistema sanitario, que enfrenta serias limitaciones en infraestructura y recursos humanos.
La directora del Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza (HSMM), Monserrat Arita, explicó que cada vez más hondureños acuden a consulta por síntomas relacionados con trastornos emocionales, especialmente depresión y ansiedad, los cuales se han vuelto más frecuentes en los últimos años.
“Las presiones de la vida actual son muchas y los trastornos mentales continúan incrementándose. La capacidad de respuesta del sistema sanitario es limitada frente a la alta demanda de servicios especializados”, advirtió Arita.
La funcionaria también destacó un dato preocupante: en el país apenas existen entre 58 y 70 psiquiatras para atender a toda la población, una cifra considerada insuficiente para cubrir la creciente necesidad de atención en salud mental.
Además, señaló que las largas filas en los centros especializados evidencian el colapso parcial del sistema, agravado por la asignación de algunos profesionales a tareas administrativas en lugar de la atención directa de pacientes.
“Hay mucha necesidad de fortalecer los servicios de salud mental, ampliar el número de profesionales especializados y promover una mayor conciencia ciudadana sobre la importancia de buscar ayuda oportuna”, enfatizó.
Por su parte, la psicóloga Lilian Cruz indicó que múltiples factores sociales y económicos están influyendo en el deterioro de la salud mental de los hondureños, como el desempleo, la falta de acceso a la educación, la desintegración familiar y otras problemáticas estructurales.
Expertos coinciden en que la salud mental debe convertirse en una prioridad nacional, ante un panorama donde los casos siguen en aumento y los recursos siguen siendo limitados. Redacción Marta C
