Tegucigalpa, Honduras .- El regreso de libros escolares a centros de estudio en Gracias a Dios marca un punto de giro para miles de menores en La Mosquitia, donde el acceso a material académico fue limitado durante años. La Primera Dama Lissette del Cid supervisó en Puerto Lempira la distribución de textos de Español, Matemáticas, Ciencias Naturales, Estudios Sociales, acción dirigida a seis municipios del departamento, con impacto directo en aulas, docentes, familias.
La visita forma parte de un plan estatal de dotación de recursos para zonas prioritarias, con meta clara: reforzar el sistema formativo público, aliviar gasto familiar al inicio del ciclo lectivo, cerrar brechas históricas. La presencia de autoridades generó un ambiente de esperanza en comunidades donde cada cuaderno, cada texto, representa oportunidad real de progreso.
Durante la entrega de kits, docentes destacaron el valor pedagógico del material impreso como base para fortalecer comprensión lectora, cálculo lógico, conocimiento del entorno social, natural. En palabras de la Primera Dama, este territorio ocupa lugar central en la agenda estatal, con promesa de continuidad en futuras acciones a favor del sector escolar.
El director del CEB Ramón Rosa, Edgardo Mareth Mejía, expuso que el retorno de textos cubre una carencia prolongada, facilita planificación docente, mejora dinámica en aula, potencia proceso formativo. Estudiantes mostraron emoción visible al recibir recursos que impulsan su desarrollo académico, símbolo de inclusión, avance.
Desde la dirección departamental, Robinson Álvarez resaltó la relevancia histórica de la medida para el pueblo miskito, sector que por décadas percibió distancia institucional. Señaló que esta entrega representa un paso concreto hacia equidad educativa, acceso real a herramientas básicas para aprender, crecer, aspirar a un futuro con más opciones.
Con esta acción, la administración del presidente Asfura consolida su apuesta por educación pública, refuerzo docente, respaldo a la niñez, visión de desarrollo desde la base social. El mensaje queda claro: el conocimiento llega donde antes faltaba, la escuela recupera protagonismo, la comunidad responde con gratitud, expectativa. Redacción Ruth Corrales
