Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – En un discurso sin precedentes por su tono y contundencia, el exfiscal general de la República y exministro de Transparencia, Edmundo Orellana, acusó directamente al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Roosevelt Leonel Hernández, de haber confesado públicamente un delito al reconocer que un miembro de la institución castrense participó en el retraso del transporte de material electoral durante las elecciones primarias del 9 de marzo. Orellana exigió que el oficial sea entregado de inmediato al Ministerio Público, advirtiendo que si el propio jefe militar no lo hace, se convierte automáticamente en cómplice y encubridor del crimen.
“El jefe del Estado Mayor ha reconocido algo que hasta hoy se negaba: que desde dentro de las Fuerzas Armadas se manipuló el proceso electoral. Eso, jurídicamente, es una confesión de delito. Si no actúa y remite al responsable, él mismo debe ser procesado. No hay justificación posible”, declaró con voz enérgica el exfiscal, visiblemente indignado por la magnitud del hecho.
Según Orellana, las palabras del alto mando constituyen un golpe directo al sistema democrático hondureño y confirman lo que durante meses fue una sospecha: que hubo intervención militar en el proceso electoral, un acto que atenta contra la soberanía del voto popular y contra la independencia del Consejo Nacional Electoral (CNE). “Lo que ocurrió el 9 de marzo no fue un error logístico; fue una operación deliberada. Y ahora el propio jefe castrense lo ha reconocido. Es el colmo de la impunidad”, afirmó.
El exministro de Transparencia también recordó que la Constitución de la República establece que durante los procesos electorales, las Fuerzas Armadas están bajo el mando exclusivo del CNE. “Ningún militar puede actuar por cuenta propia o recibir órdenes fuera del marco electoral. Lo que se hizo es un atentado contra el orden constitucional, y quien lo calla, lo protege”, señaló Orellana con tono severo.
Asimismo, el jurista cuestionó el cambio de postura del jefe castrense, quien en declaraciones previas había negado tajantemente la participación de sus subalternos en los retrasos del transporte electoral. “Primero negó todo, y ahora admite que sabe quién fue. Esa contradicción lo deja en una posición sumamente comprometida. No se puede jugar con la verdad ni con la ley”, añadió.
Orellana arremetió también contra el Ministerio Público, acusándolo de mantener una actitud complaciente e inoperante ante un caso que calificó como una amenaza directa a la democracia. “Es inaceptable que el Ministerio Público solo investigue a empleados administrativos y no a los autores materiales y morales del sabotaje electoral. Si el fiscal general no actúa de oficio, está incumpliendo la ley”, enfatizó.
El exfiscal fue más lejos al advertir que el silencio institucional puede abrir la puerta a nuevos actos de manipulación en futuros procesos electorales. “Si hoy no se castiga a los responsables, mañana harán lo mismo con mayor descaro. Ya se rompió la confianza ciudadana, y si no se restablece con justicia, estaremos legitimando el fraude y el abuso de poder”, alertó con preocupación.
Orellana también calificó de “vergonzoso y peligroso” que una institución armada, llamada a proteger la soberanía, se vea envuelta en maniobras políticas. “Las Fuerzas Armadas deben servir a la República, no a los intereses de ningún grupo ni partido. Si se permitió que un oficial actuara contra la voluntad popular, eso no puede quedar sin castigo”, afirmó tajante.
El exfiscal concluyó su pronunciamiento exigiendo acciones inmediatas y transparentes. “El jefe militar debe entregar al responsable. No hay margen para maniobras ni discursos. Si no lo hace, deberá ser citado por el Ministerio Público. Nadie está por encima de la ley. Quien calla, protege. Quien protege, encubre. Y quien encubre, comete delito”, sentenció.
Las declaraciones de Edmundo Orellana han generado un impacto político y jurídico sin precedentes, reavivando el debate sobre la neutralidad de las Fuerzas Armadas y el papel del Ministerio Público en la defensa del Estado de derecho. En medio de un clima de tensión preelectoral, sus palabras resuenan como un llamado urgente a la responsabilidad institucional, la transparencia y la rendición de cuentas en Honduras. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

