Las recientes afirmaciones sobre una posible “escasez” de maíz blanco han generado inquietud entre parte de la población, pero la respuesta desde el Gobierno ha sido tajante: “La especulación no cabe en el Gobierno”, señaló Óscar Domínguez , viceministro de Agricultura y Ganadería de El Salvador, al valorar la situación.
No pasó mucho tiempo antes de que Domínguez se dirigiera directamente a quienes considera responsables de difundir estos rumores. “Dicen los coyotes que hay ‘escasez’ de maíz blanco”, expresó, lanzando un claro mensaje a los actores que participan en el mercado del grano básico.
Además, Domínguez enfatizó que las recientes cosechas reemplazan cualquier supuesto déficit: “Tal parece que a los coyotes se les olvida lo que hemos sembrado desde el año pasado, y pierden de vista todo lo que estamos cosechando de forma escalonada”.
El Salvador requiere mano de obra en el campo
El representante de la Mesa Agropecuaria Rural e Indígena, Mateo Rendón, advirtió esta mañana en entrevista radial que la migración masiva de jóvenes hacia el extranjero ha dejado al país con pocos brazos para sostener las cosechas. “Nos hemos quedado sin gente para trabajar. El caso del café, de la caña, los granos, todos enfrentan el mismo problema”.
La escasez de mano de obra se percibe en casi todas las zonas productivas del territorio, donde antes un agricultor podía cultivar dos o tres manzanas y ahora apenas mantiene una. “Yo siempre hacía dos manzanas de maíz y una de frijol. Hoy, a lo mucho que hago es media manzana porque ya no hay quién trabaje”, afirmó. Esta realidad se extiende a toda la cadena de valor agrícola y afecta tanto a la producción de alimentos como a la rentabilidad de los pequeños y medianos productores.
Aún así, El Salvador alcanzó en 2025 el nivel más bajo de importaciones de maíz blanco de los últimos cuatro años, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR). Entre enero y octubre, se adquirieron 102 millones de kilogramos de este grano, por un monto de $29.2 millones (USD29.2 millones).
El descenso registrado este año representa una caída del 18.6 % frente al mismo periodo de 2024, cuando las compras externas sumaron 125.2 millones de kilogramos. El volumen acumulado en 2025 solo encuentra menor antecedente en 2021, año en el que las importaciones se ubicaron en 52.9 millones de kilogramos.
La tendencia mostró un aumento tras 2021, con 122 millones de kilogramos importados en 2022, incrementándose a 157 millones de kilogramos en 2023, hasta llegar a la baja actual en 2025. Con información de Infobae.
