Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – Con un mensaje orientado a la armonía social y al fortalecimiento de principios ciudadanos, el exvicepresidente del Congreso Nacional, Enrique Yllescas, manifestó su respaldo a la propuesta de promover la lectura de la Biblia en los centros educativos de Honduras, con el acompañamiento de la Iglesia Católica y de las iglesias evangélicas, como un componente que refuerce la formación integral de niños y jóvenes.
El pronunciamiento de Yllescas llega en una etapa donde Honduras enfrenta un debate nacional sobre el rol de la educación frente a desafíos sociales que se han intensificado en los últimos años: violencia juvenil, crisis de convivencia, pérdida de disciplina, deterioro del respeto y debilitamiento de valores dentro de los entornos escolares.
Para el exparlamentario, la lectura bíblica no debe interpretarse como un acto de confrontación, sino como una herramienta que contribuya a fortalecer valores como solidaridad, honestidad, tolerancia, responsabilidad, respeto a la vida y conciencia social. Su enfoque busca, según su postura, construir un puente entre escuela, familia y comunidad.
En su mensaje, Yllescas también subrayó la importancia de que la iniciativa se acompañe por la participación conjunta de las iglesias católica y evangélica, como señal de cooperación y equilibrio, considerando que ambas expresiones tienen una presencia histórica y social amplia en el país.
La propuesta generó reacciones diversas en plataformas digitales. Mientras una parte de la ciudadanía considera que la Biblia puede ser un recurso para reforzar principios morales, otros sectores señalan que el Estado debe mantener con claridad el respeto a la diversidad religiosa y garantizar que cualquier medida sea inclusiva y no discriminatoria.
En el debate también se incorporan voces de docentes, quienes señalan que el aula no solo enfrenta retos académicos, sino también problemas de convivencia que se traducen en conflictos, agresividad, falta de respeto y ausencia de disciplina. En ese sentido, algunos educadores sostienen que cualquier herramienta que contribuya a reforzar valores podría ser positiva, siempre que se implemente con respeto y sin imposición.
Analistas recuerdan que Honduras es un país con profundas raíces religiosas, pero también con un marco institucional que debe proteger la pluralidad. Por ello, el desafío consiste en diseñar mecanismos que fortalezcan valores sin afectar el derecho de estudiantes con creencias distintas o con una visión no religiosa.
En ese contexto, la propuesta respaldada por Enrique Yllescas se interpreta como una invitación a un diálogo nacional, donde la prioridad sea el bienestar de la niñez, la recuperación de la convivencia y la construcción de una cultura de paz.
Hasta el momento, no se ha anunciado una ruta oficial para convertir la idea en política educativa. Sin embargo, la intervención pública del exvicepresidente del Congreso instala el tema en la agenda, y abre la posibilidad de que diferentes sectores —educación, iglesias, familia y sociedad civil— discutan un modelo de formación ética y ciudadana que responda a las necesidades actuales del país.
La discusión continúa creciendo, y Honduras observa con atención: en un país que busca unidad, la educación vuelve a convertirse en el terreno donde se disputa el futuro. Redacción Bruce Villatoro CEO HonduPrensa.Com

