Tegucigalpa, Honduras.- Multitud de fieles colmó la Basílica Menor de la Morenita para recordar el 279 aniversario del hallazgo milagroso de la pequeña imagen venerada como Patrona de Honduras, una fecha grabada en la memoria colectiva nacional. La jornada evocó un relato ancestral cargado de fe, esperanza además de profunda identidad espiritual.
La tradición rememora aquel suceso de 1747 cuando un labrador local encontró la diminuta figura tallada en cedro en una zona cercana al cerro El Piligüín. Desde ese instante, la imagen se convirtió en símbolo de unión nacional, refugio emocional ante la adversidad además de faro espiritual para generaciones.
Durante la noche previa se realizó la reconocida alborada, acto masivo de devoción popular, con cantos, oraciones, expresiones artísticas, luces digitales proyectadas sobre el templo, creando una atmósfera conmovedora. A pesar del clima fresco, la asistencia no disminuyó, confirmando la fuerza de una tradición que trasciende edades.
Las actividades incluyeron ceremonias solemnes, ofrendas florales, presentaciones musicales además de actos protocolarios con presencia de autoridades civiles además de representación militar. El día festivo nacional permitió amplia participación ciudadana, reforzando la dimensión cultural, social además de espiritual del acontecimiento.
Se prevé llegada de millones de peregrinos al santuario durante estas fechas, muchos con promesas, agradecimientos, súplicas personales. Cada vela encendida narró una historia silenciosa de superación, cada lágrima reflejó gratitud profunda. La imagen continúa siendo eje de fe colectiva, puente emocional entre pasado, presente además de futuro.
La Iglesia invitó a vivir la conmemoración con recogimiento, solidaridad además de reflexión, destacando el valor de la fe como motor de fortaleza comunitaria en tiempos complejos. Redacción Ruth Corrales.
