Tegucigalpa, Honduras.- La estrategia de defensa nacional entra en una fase decisiva. El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Héctor Valerio Ardón, confirmó que las Fuerzas Armadas de Honduras (FFAA) concentran su esfuerzo en tres frentes críticos: narcotráfico, crimen organizado más ciberseguridad, ejes considerados amenazas directas para la estabilidad del país. El anuncio ocurrió durante el traspaso de mando en la 105 Brigada de Infantería en San Pedro Sula, acto cargado de simbolismo militar.

El movimiento de mando dejó al coronel José Mauricio Amador Paniagua al frente de la brigada, tras la gestión del coronel Eduardo Suazo Soler. Según Ardón, la rotación forma parte de un proceso permanente de fortalecimiento institucional en la zona noroccidental, región estratégica para control territorial, rutas logísticas más operaciones de seguridad.

El alto jefe castrense remarcó que la institución mantiene su carácter obediente, no deliberante, con misión constitucional clara: resguardar el sufragio, custodiar material electoral, asegurar alternabilidad presidencial, además de proteger soberanía nacional. Bajo este marco, la ofensiva contra estructuras criminales toma relevancia prioritaria ante un contexto regional complejo.

En su exposición, el general detalló que las amenazas no se limitan al tráfico de drogas. También abarcan lavado de activos, tráfico ilegal de armas, migración irregular, delitos ambientales más ataques digitales contra sistemas estratégicos. La dimensión de la ciberseguridad se coloca ahora como frente moderno de defensa, dada la creciente vulnerabilidad tecnológica global.

Parte de la agenda militar incluye encuentros con jefaturas de defensa de América Latina para coordinar respuestas conjuntas ante riesgos transnacionales. Se busca establecer estrategias regionales, intercambio de inteligencia más acciones coordinadas para protección de fronteras terrestres además de espacios marítimos.

Ardón señaló que el fortalecimiento de capacidades resulta urgente: adiestramiento especializado, modernización tecnológica, equipamiento táctico más cooperación internacional figuran entre los objetivos. En ese contexto, cobra peso la relación con Estados Unidos, donde se exploran apoyos en formación, tecnología avanzada más logística operativa.

Asimismo, confirmó acercamientos iniciales con el nuevo titular de Defensa, Enrique Rodríguez Buchard, además de respaldo directo del presidente Nasry Asfura, quien, según expresó, mantiene postura firme de apoyo a la institución castrense como pilar de estabilidad.

El mensaje deja una señal clara: Honduras se prepara para un escenario donde seguridad tradicional se entrelaza con desafíos digitales, crimen transnacional además de presión regional.  Redacción Martha C.C.

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