Tegucigalpa, Honduras.- Una masa de aire frío envuelve nuevamente el territorio hondureño, trayendo consigo un ambiente fresco, cielos cubiertos y lluvias intermitentes que anuncian el inicio de un fin de semana marcado por la variabilidad climática.
El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Copeco confirmó que el fenómeno mantiene su influencia sobre gran parte del país, generando vientos racheados, precipitaciones leves a moderadas y actividad eléctrica, especialmente en las regiones norte y noroccidente.
El pronosticador de turno, Jeffrey Flores, explicó que el resto del territorio nacional experimentará lluvias débiles y aisladas, aunque las temperaturas agradables y cielos nublados predominarán durante la mañana y la noche, creando un ambiente propio de transición estacional.
En cuanto a las condiciones marítimas, el oleaje se mantendrá entre 2 y 4 pies tanto en el litoral Caribe como en el Golfo de Fonseca, mientras que la fase lunar de cuarto creciente influirá en las mareas. Según el reporte oficial, el sol saldrá a las 5:44 de la mañana y se ocultará a las 5:21 de la tarde.
Las temperaturas estimadas para este viernes reflejan un descenso térmico significativo, con valores que oscilan entre los 13°C en Intibucá y los 33°C en Valle, mostrando un claro contraste entre las zonas altas y las regiones del sur.
Entre los departamentos más frescos destacan Comayagua, Copán, Lempira y Ocotepeque, con mínimas cercanas a los 18°C, mientras que Francisco Morazán registrará temperaturas entre 17°C y 28°C, favoreciendo un clima templado ideal para las actividades al aire libre.
Cenaos y Copeco instan a la población a mantenerse informada a través de los boletines oficiales, evitar exponerse a los vientos fuertes, abrigarse adecuadamente —especialmente en zonas montañosas— y tomar precauciones ante posibles crecidas repentinas en ríos y quebradas producto de las lluvias.
El descenso térmico y las condiciones atmosféricas actuales son parte del inicio de la temporada fría en Honduras, una etapa que históricamente marca el tránsito hacia meses de mayor estabilidad climática, pero con riesgos locales por humedad acumulada y vientos del norte. Redacción Ruth Corrales.
