Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La crisis sanitaria-laboral en Honduras escala a un punto crítico tras la nueva convocatoria del Colegio Médico de Honduras (CMH) a una asamblea extraordinaria informativa de alcance nacional, programada para este jueves 16 de abril. La medida, que se extiende de 7:00 a.m. a 7:00 p.m., refleja un endurecimiento estratégico del gremio médico ante lo que califican como incumplimientos persistentes en derechos laborales.
La jornada central tendrá lugar en el Centro de Convenciones en Tegucigalpa, con réplicas simultáneas en diversas regiones del país, consolidando una movilización coordinada sin precedentes recientes. Este movimiento responde a más de una semana de acciones continuas, donde el gremio ha intensificado su presión en busca de soluciones concretas, no promesas institucionales vacías.
En la capital, profesionales de la salud protagonizaron una movilización de alto impacto desde el bulevar Centroamérica rumbo a Casa Presidencial, con una exigencia clara: una audiencia directa con el titular del Ejecutivo, Nasry Asfura, evitando intermediaciones que, según denuncian, han resultado ineficaces. Este giro marca un cambio en la narrativa del conflicto, elevando el tono político del reclamo.
Simultáneamente, en San Pedro Sula, médicos desplegaron protestas en vías públicas, demandando el reintegro inmediato de colegas despedidos, así como la cancelación urgente de salarios adeudados por la Secretaría de Salud, una deuda que erosiona la estabilidad financiera del personal sanitario en plena presión asistencial.
El pliego de exigencias del CMH incluye puntos críticos como el cese inmediato de despidos, reinstalación de profesionales cesados, regularización de pagos pendientes, además de la formalización de contratos laborales estables en todas sus modalidades. Estas demandas no solo apuntan a condiciones laborales, sino también a la sostenibilidad del sistema público de salud, actualmente bajo tensión.
La convocatoria establece carácter obligatorio, con mecanismos de control mediante listas de asistencia, lo que garantiza disciplina interna, así como impacto administrativo dentro del gremio. No obstante, el CMH subraya que servicios de emergencia, áreas críticas permanecerán operativas, mediante una planificación estratégica del recurso humano, evitando comprometer la atención vital a la población.
Más allá de un conflicto gremial, la situación abre un debate nacional sobre la dignidad laboral del personal médico, la eficiencia institucional, así como la capacidad del Estado para sostener su sistema de salud. Analistas advierten que, sin una respuesta inmediata, el escenario podría escalar hacia una crisis sanitaria estructural de mayor alcance. Redacción Ruth Corrales.
