El incremento sostenido de incendios durante la temporada seca llevó al gobierno de Guatemala a impulsar la construcción de una Política Nacional del Fuego, planificación que cuenta con la cooperación de organismos internacionales y busca salvaguardar recursos naturales y comunidades rurales frente a las amenazas que plantea el fuego. Este proyecto hace hincapié en la protección de los sectores productivos y en el fortalecimiento de mecanismos preventivos ante una tendencia ascendente de siniestros.

Los datos más recientes de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED) dan cuenta de 59 incendios registrados solo en el departamento de Guatemala antes de la primera quincena de febrero de 2026. En 2025, el total nacional superó los 1.700 incidentes forestales y no forestales, la mayoría vinculados a actividades humanas y a las condiciones de sequedad. Estas cifras reflejan el crecimiento de emergencias causadas por el fuego en el país.

Organismos internacionales y entidades estatales coordinan una estrategia para la gestión integral del fuego

La elaboración de la Política Nacional del Fuego cuenta con el acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de entidades nacionales ligadas al manejo de bosques, protección ambiental y atención de emergencias. El involucramiento de la FAO contribuye a fortalecer la base científica del plan y alinea las acciones con estándares internacionales, según información en la web del ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación.

La iniciativa integra a la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP), la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (SEGEPLAN), los ministerios de Ambiente y Recursos NaturalesFinanzas Públicas y Defensa Nacional. Además, participan organismos técnicos como el Instituto Nacional de Bosques (INAB), el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) y el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH). El objetivo central es transformar la gestión del fuego en un pilar estructural del desarrollo resiliente de las comunidades.

La meta principal de la política es disminuir los riesgos de incendios, proteger los bienes naturales y consolidar la resiliencia territorial, con intervenciones que impacten especialmente en áreas rurales y en los sectores productivos afectados con mayor rigor por este tipo de emergencias.

Ejercicios nacionales fortalecen la capacidad de respuesta ante incendios forestales

En respuesta al aumento de incidentes, el Sistema Nacional para la Coordinación de Desastres (CONRED) realizó el III Ejercicio Nacional de Supresión de Incendios Forestales, en la Brigada Militar Mariscal Zavala, bajo la dirección del Ministerio de la Defensa Nacional. El simulacro sirvió para consolidar la integración operacional entre instituciones estatales, personal de emergencia y cuerpos de bomberos.

El ejercicio incluyó la instalación de un Puesto de Comando Unificado, con procedimientos de Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN), organización de áreas afectadas y distribución de recursos a través del Sistema de Comando de Incidentes (SCI). Se llevaron a cabo labores de ataque al fuego, apertura de líneas corta fuego, enfriamiento y liquidación de focos calientes, así como prácticas de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, atención prehospitalaria y evacuaciones médicas por vía terrestre y aérea.

La coordinación interinstitucional permitió movilizar recursos terrestres y aéreos, con ejercicios como el uso de Bambi Bucket para descargas de agua y la instalación de un puente tipo Bailey para simular la recuperación de rutas de acceso tras un incendio.

Más de 450 brigadistas y recomendaciones para la prevención

Actualmente, el Sistema Nacional de Coordinación para la Reducción de Desastres dispone de más de 450 brigadistas asignados exclusivamente al control y extinción de incendios. El monitoreo intensivo durante la temporada seca responde a la alta simultaneidad de emergencias y al riesgo de propagación acelerada.

Las autoridades solicitan a la población evitar las quemas agrícolas, no arrojar basura en áreas boscosas y reportar incendios al número de emergencia 119 de CONRED. El Plan Nacional de Respuesta y la capacitación sostenida buscan garantizar operaciones efectivas para limitar tanto los daños materiales como las afectaciones al patrimonio ambiental.

Así, la Política Nacional del Fuego opera como herramienta central para la gestión técnica y multisectorial de las emergencias vinculadas al fuego, con acciones preventivas y de respuesta coordinadas que refuerzan la protección de los territorios y el bienestar de las comunidades en Guatemala. Con información de Infobae.

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!