El Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) ha ordenado a todas sus unidades médicas del área metropolitana y los departamentos reforzar la vigilancia epidemiológica y aumentar la vacunación contra el sarampión, en respuesta directa a la alerta epidemiológica emitida recientemente por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social de Guatemala, tras la confirmación oficial de casos en la región.
Esta medida busca evitar nuevas infecciones y proteger especialmente a la población infantil, considerada el grupo de mayor riesgo de complicaciones graves vinculadas a esta enfermedad.
La alerta se declara tras un caso confirmado en un evento multitudinario
A este encuentro asistieron unas 2 mil personas provenientes de México, Estados Unidos y varios países centroamericanos, incluida Guatemala. El resultado de las investigaciones epidemiológicas elevó la preocupación ante el riesgo de transmisión en eventos con alta concentración de personas.
Estrategias inmediatas: vigilancia, notificación y vacunación prioritaria
En una directiva formal, el IGSS instruyó a sus directores médicos y departamentales a implementar un refuerzo en la vigilancia epidemiológica y el monitoreo de esquemas de vacunación, tomar muestras de casos sospechosos, notificar de manera inmediata a la autoridad central y fortalecer las labores de promoción y prevención en toda Guatemala. Todas estas acciones deben alinearse a las recomendaciones de la Dirección de Epidemiología y Gestión del Riesgo.
El doctor Óscar Donis, jefe de la Sección de Epidemiología del IGSS, subrayó que la “vacunación es la acción primordial para evitar la enfermedad y los contagios”.
También recalcó la importancia de no automedicarse y de buscar atención médica precoz ante la aparición de síntomas, evitando a la vez el contacto con personas enfermas y la asistencia a eventos masivos.
Donis advirtió: “Entre las medidas más importantes ante este brote está evitar automedicarse y buscar atención médica lo antes posible si presenta síntomas; evitar el contacto con personas enfermas; no asistir a lugares con mucha afluencia y sobre todo asegurar que los niños tengan al día su esquema de vacunación, como acción primordial”, según declaraciones recogidas por el instituto.
Síntomas, vacunación y prevención: foco en la población pediátrica y grupos de riesgo
Los síntomas principales del sarampión, que suelen presentarse entre 7 y 21 días después del contacto con el virus, incluyen fiebre, erupciones cutáneas, tos, secreción nasal y conjuntivitis. Ante la aparición de estos signos, las autoridades recomiendan asistir de inmediato al centro de salud más cercano y evitar cualquier contacto con otras personas para interrumpir la cadena de transmisión.
La doctora Mónica Rodríguez, encargada de la Sección Materno Infantil del IGSS, indicó que todas las unidades médicas del Instituto cuentan con suficiente stock de la vacuna contra el sarampión, en sus presentaciones SPR (sarampión, paperas, rubéola) y SR (sarampión, rubéola). La vacuna SPR se administra a la población pediátrica, mientras que la SR se dirige a mayores de 11 años y a adultos con factores de riesgo.
Entre los adultos considerados en riesgo prioritario figuran trabajadores de salud, aduanas, migración, turismo y hoteles. Rodríguez destacó que a las mujeres embarazadas y a pacientes inmunosuprimidos no se les recomienda la aplicación de la vacuna.
La respuesta coordinada entre el IGSS y el Ministerio de Salud pretende evitar el avance de un brote mayor, apelando a la vacunación como principal herramienta para proteger a la población guatemalteca.
De acuerdo, con información oficial del ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, hasta la fecha se contabilizan 484 casos activos de sarampión. De estos 184 se registran en el departamento de Guatemala y 111 en Sololá, distrito en donde surgió el primer brote, tras una reunión masiva. Con información de Infobae.
