Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com — La tosferina vuelve a encender las alarmas en Honduras tras confirmarse 91 casos en menores durante el primer trimestre, con un saldo devastador de 9 fallecimientos, según datos oficiales del Programa Ampliado de Inmunización (PAI). La tendencia ascendente inquieta a expertos, al rozar en apenas meses la cifra total registrada en todo el año anterior.
La técnica del PAI, Leticia Puerto, alertó sobre la velocidad del contagio, al señalar que el país se aproxima peligrosamente al récord previo en un periodo mucho más corto. Este comportamiento evidencia un repunte epidemiológico que amenaza con desbordar la capacidad preventiva si no se adoptan medidas inmediatas.
El impacto resulta aún más alarmante al tratarse de una enfermedad totalmente prevenible mediante vacunación, lo que expone una brecha crítica en el acceso, cobertura o confianza en los servicios de salud. “La prioridad es clara: evitar más muertes infantiles con inmunización oportuna”, enfatizó la especialista, dejando al descubierto un desafío sanitario urgente.
Uno de los factores clave radica en la baja asistencia a centros de salud, fenómeno vinculado a desinformación, temor infundado o falta de acceso en zonas vulnerables. Esta realidad deja a cientos de niños expuestos a complicaciones graves, especialmente en sus primeras semanas de vida.
El grupo más afectado corresponde a bebés entre 0 a 3 meses, quienes aún no inician su esquema de vacunación. En estos casos, la protección depende directamente de la inmunización materna, por lo que se insiste en que las embarazadas reciban la vacuna entre las 26 a 37 semanas de gestación, estrategia clave para reducir la mortalidad neonatal.
Actualmente, la cobertura de vacunación se mantiene por debajo del 95 % recomendado, un umbral crítico que permite la propagación del virus en comunidades vulnerables. Esta cifra revela una fragilidad estructural en la protección colectiva, aumentando el riesgo de brotes más severos. Redacción Ruth Corrales.
