Tegucigalpa, Honduras.- La diplomacia centroamericana vivió horas de alta sensibilidad tras declaraciones del ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, sobre las estrategias implementadas en El Salvador, lo que provocó una respuesta pública del presidente Nayib Bukele en la red social X.

Ante la controversia, el secretario de Comunicaciones del Gobierno de Honduras, José Argueta, salió al paso para desmarcar la posición oficial del Estado de cualquier interpretación que sugiera fricción bilateral. Su mensaje fue directo, medido, estratégico: una declaración aislada no define la política de Estado.

“Un funcionario puede tener un lapsus o una expresión que se preste a interpretación subjetiva, pero eso no significa un cambio en la línea gubernamental”, enfatizó Argueta, subrayando que la política de seguridad de Honduras responde exclusivamente a la visión del presidente de la República.

El episodio se originó tras un clip difundido del programa «Hablemos con Hechos», donde Velásquez hizo referencia al modelo de seguridad salvadoreño. La reacción de Bukele encendió el debate digital, generando una ola de comentarios en plataformas sociales, lo que elevó el tono del intercambio en cuestión de horas.

Sin embargo, desde Casa Presidencial se insiste en un mensaje de cooperación regional. Argueta recalcó que cada nación es soberana en sus decisiones internas, pero destacó que los desafíos en materia de seguridad pública, narcotráfico y trata de personas trascienden fronteras.

“La inseguridad es un fenómeno transnacional que afecta a América Latina. Si hubo una mala interpretación, ofrecemos disculpas. Nuestro llamado es claro: los pueblos centroamericanos debemos trabajar juntos”, puntualizó.

El pronunciamiento busca enfriar cualquier percepción de distanciamiento diplomático en un momento donde la región enfrenta presiones complejas en temas de crimen organizado, migración irregular, redes ilícitas transfronterizas. Redacción Ruth Corrales.

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