Tegucigalpa, Honduras.- El Gobierno de Honduras presentó un Presupuesto General para 2027 de L455.374,8 millones, unos US$16.959 millones, con una apuesta oficial por financiar una parte importante mediante ingresos propios y limitar la dependencia del endeudamiento externo.

El ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules, aseguró que 47,6% del presupuesto será cubierto con recursos que ingresan a la Cuenta Única del Tesoro, provenientes principalmente de impuestos, aduanas y recaudaciones institucionales.

Si ese porcentaje se aplica al monto total presupuestado, representa aproximadamente L216.758 millones, unos US$8.073 millones.

La cifra debe distinguirse de otro dato divulgado oficialmente por Finanzas: SEFIN sostiene que 84,1% del presupuesto se financiará con fuentes nacionales.

Ambos porcentajes no necesariamente se contradicen, porque “fuentes nacionales” incluye más categorías que únicamente los recursos depositados en la Cuenta Única del Tesoro.

Uno de los principales componentes del gasto será el servicio de la deuda.

Hércules estimó que en 2027 Honduras deberá destinar L74.570 millones, alrededor de US$2.777 millones, al pago de obligaciones financieras.

Eso equivale aproximadamente al 16,4% del presupuesto total.

El funcionario sostuvo que solo 11% de la deuda que deberá atenderse correspondería a obligaciones originadas durante los ejercicios fiscales de 2026 y 2027, mientras el resto proviene de compromisos anteriores.

Para el Gobierno, este dato permite argumentar que una parte considerable del presupuesto está condicionada por obligaciones acumuladas previamente.

SEFIN confirmó que el proyecto asciende a L455.374,8 millones (US$16.959 millones) y representa un aumento de alrededor de 2,5% frente al presupuesto vigente de 2026. La institución también proyecta un déficit equivalente a aproximadamente 1% del PIB.

Finanzas estima para 2027 un Producto Interno Bruto de L1,001 billones, aproximadamente US$37.285 millones, acompañado de una inflación proyectada de 6%.

El escenario oficial no contempla nuevas medidas tributarias y plantea mejorar la recaudación y la eficiencia administrativa como mecanismos para sostener los ingresos.

Entre las inversiones anunciadas figuran L2.938 millones (US$109,4 millones) para construir alrededor de 70 kilómetros distribuidos en seis corredores viales durante los primeros meses del año.

Para proyectos de resiliencia contra inundaciones en el Valle de Sula se reservarían L480 millones (US$17,9 millones).

La entrega de maquinaria pesada a municipalidades tendría una asignación de L8.563,7 millones, unos US$318,9 millones, para 1.590 unidades.

Las transferencias municipales aumentarían además en L800 millones (US$29,8 millones), equivalente a un crecimiento de 7,5% según Finanzas.

El Gobierno proyecta una inversión adicional en salud de L8.712 millones, unos US$324,5 millones, destinada a ampliar cobertura en zonas donde no existen hospitales y donde la población requiere atención inmediata.

También se contemplan L1.998,1 millones (US$74,4 millones) para el sector agroindustrial y L1.419,6 millones (US$52,9 millones) para seguridad agroalimentaria.

La UNAH recibiría L70 millones (US$2.6 millones) adicionales vinculados a proyectos como módulos universitarios en Yoro, Ocotepeque e Intibucá.

El proyecto ya fue entregado al Congreso Nacional y ahora deberá ser sometido a socialización, discusión y aprobación.

El Ejecutivo ya no puede modificarlo unilateralmente en esta etapa; cualquier cambio relevante deberá producirse durante el proceso legislativo.

El debate central será cómo equilibrar tres necesidades que compiten por los mismos recursos: pagar deuda, sostener subsidios y gasto corriente, y aumentar inversión pública sin deteriorar las finanzas del Estado. Con información de Infobae

¡DIOS BENDIGA A HONDURAS!