Tegucigalpa, Honduras.- Honduras vuelve a encender las alarmas regionales tras una contundente advertencia del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA). Su coordinador del Observatorio de Política Criminal, César Espinal, afirmó que el país permanece entre los 25 más corruptos de Latinoamérica y ocupa el segundo lugar en Centroamérica, una señal crítica que refleja el profundo deterioro institucional.
Espinal destacó que, pese a los constantes señalamientos, el Ministerio Público no da el seguimiento adecuado a las investigaciones, permitiendo que numerosos expedientes queden sin resultados. Para el CNA, estas fallas no solo representan escándalos mediáticos, sino pérdidas millonarias para un país golpeado por la desigualdad y la falta de transparencia.
Actualmente, el organismo mantiene más de 170 líneas de investigación activas, derivadas de análisis especializados que han permitido identificar cómo y desde dónde se origina la corrupción en Honduras. Un patrón que, según Espinal, deja claro que las estructuras corruptas ya no actúan en la clandestinidad, sino a plena luz del día, sin temor a represalias ni control institucional.
“El uso del poder político y la manipulación de la justicia se ha normalizado en Honduras. La corrupción ya no se oculta, opera frente a todos”, denunció Espinal.
El CNA reitera que combatir este flagelo requiere no solo voluntad política, sino un sistema de justicia funcional e independiente, capaz de frenar la impunidad y recuperar la confianza ciudadana. Mientras tanto, Honduras continúa atrapada en un círculo crítico que afecta su desarrollo, su democracia y la calidad de vida de millones de personas. Redacción Ruth Corrales
