Tegucigalpa, Honduras.- En un momento clave para el rumbo democrático del país, la Conferencia Episcopal de Honduras (CEH) colocó sobre la mesa un mensaje de profundo peso moral, social, espiritual: Honduras necesita reformas electorales urgentes. El pronunciamiento surgió durante el Envío Nacional a la Santa Misión, acto que marca una etapa pastoral histórica con impacto más allá del ámbito religioso, pues toca de frente la vida pública, la institucionalidad, la confianza ciudadana.

El portavoz de la CEH, sacerdote Juan Ángel López, explicó que este proceso misionero se desarrolla bajo el lema «Por una Iglesia sinodal, misionera en Honduras», iniciativa que busca renovar la fe, fortalecer el encuentro con Dios, además de promover compromiso real con la sociedad. Este camino pastoral contempla fases de escucha, adoración, salida misionera, formación de comunidades fraternas, vivencia activa de los Sacramentos, todo dentro de una dinámica de cercanía, fe vivida, responsabilidad social.

Sin embargo, el mensaje no se limitó al plano espiritual. En un contexto nacional marcado por expectativas ante nuevas autoridades, los obispos hicieron un llamado directo a quienes ejercen cargos públicos para priorizar el bien común, evitar intereses ocultos, actuar con transparencia, ética, responsabilidad institucional. La voz eclesial se posiciona como eco del sentir ciudadano frente a un escenario de desconfianza, tensión política, reclamo de cambios estructurales.

El pronunciamiento subraya puntos neurálgicos: diálogo sincero, respeto, apertura de rutas de sanación social, combate frontal contra la corrupción, fin de la impunidad, defensa de los derechos humanos, protección de la Casa Común, pilares considerados esenciales para consolidar una democracia auténtica, estable, legítima ante la población.

Dentro de este marco, la frase que resuena con mayor fuerza es clara, directa, sin matices: “Urgen reformas electorales consensuadas, transparentes”. No se trata solo de ajustes técnicos, sino de recuperar la credibilidad del sistema, garantizar procesos limpios, reglas claras, participación confiable. La Iglesia coloca así un punto de presión moral sobre el debate político nacional.

El proceso misionero culminará en cada diócesis durante la solemnidad de Cristo Rey del Universo, cerrando una etapa considerada significativa para la Iglesia que peregrina en Honduras. Además, los obispos solicitaron oración por su próxima visita a Roma en octubre, donde sostendrán encuentro con el Papa León XIV, espacio que refuerza la dimensión universal de esta misión.  Redacción Martha C.C.

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