Tegucigalpa, Honduras.- El general Héctor Benjamín Valerio Ardón, jefe del Estado Mayor Conjunto (EMC), dejó un mensaje firme que abre debate nacional sobre el alcance del poder dentro de las Fuerzas Armadas de Honduras. En un contexto donde la institucionalidad se observa bajo lupa ciudadana, el alto mando recalcó que la jerarquía militar, la disciplina castrense, así como la unidad de mando, sostienen la estructura operativa; sin embargo, existe un muro infranqueable: la legalidad constitucional.
Durante su intervención pública, Valerio Ardón expuso que cada misión, cada instrucción, cada despliegue operativo se ejecuta bajo un principio rector claro: ninguna orden puede situarse fuera del marco jurídico. La declaración, breve pero contundente, despierta interés social debido al momento político actual, donde sectores analizan el rol de la institución armada frente a escenarios de presión institucional. El general enfatizó que el éxito operativo no descansa solo en rapidez o coordinación, sino en el respeto absoluto a la Constitución de la República, norma suprema que define límites, funciones, responsabilidades.
El planteamiento coloca a la legalidad como eje moral, operativo, estratégico dentro del accionar militar, reforzando la noción de que la obediencia no es automática si vulnera principios jurídicos. Esta postura consolida una narrativa institucional orientada a la defensa de la soberanía nacional, la protección del Estado de derecho, así como el servicio a la población bajo mandato constitucional. Redacción Martha C.C.
