El dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, supervisó la inspección y puesta en marcha del nuevo destructor Choe Hyon, un buque de guerra, de 5.000 toneladas, y presenció el lanzamiento de misiles de crucero desde esta embarcación militar.
Kim Jong-un visitó el astillero occidental de Nampo durante dos jornadas en el marco de una serie de actividades destinadas a fortalecer la capacidad ofensiva de la armada norcoreana mediante el desarrollo de sistemas con capacidad nuclear.
El buque fue presentado oficialmente en abril de 2025 y, según la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte, está equipado para operar con un arsenal diverso que incluye misiles balísticos y de crucero con potencial nuclear, así como sistemas antiaéreos y antinavales.
La Agencia Central de Noticias de Corea del Norte informó que Kim Jong Un inspeccionó el avance en la construcción de un tercer destructor de la misma clase en el astillero de Nampo, cuya finalización está prevista para el aniversario del Partido de los Trabajadores en octubre.
Imágenes difundidas por los medios estatales mostraron a Kim Jong Un observando desde la costa el lanzamiento de varios proyectiles cubiertos de humo blanco, calificados como estratégicos, término que el régimen suele emplear para referirse a sistemas con capacidad nuclear.
El dictador expresó su satisfacción al comprobar que el buque cumplía los requisitos operativos establecidos y afirmó que este avance implica un cambio en la defensa de la soberanía marítima de Corea del Norte.
Durante la visita, Kim delineó una estrategia para los próximos cinco años, que incluye la construcción de dos buques de guerra de la misma clase o superior cada año.
La marina de Corea del Norte debe alcanzar una capacidad ofensiva significativa, en línea con los objetivos militares establecidos en el reciente congreso del Partido de los Trabajadores, donde se definieron como prioridades el desarrollo de misiles balísticos intercontinentales y la expansión de la flota naval.
La supervisión de Kim Jong Un incluyó también la revisión del estado del destructor Kang Kon, de la misma clase que el Choe Hyon. Este segundo buque sufrió daños durante una botadura fallida en mayo de 2025, lo que provocó la reacción airada del dictador, quien calificó el incidente como criminal y ordenó medidas disciplinarias contra los responsables.
El Kang Kon fue reparado y relanzado en junio; sin embargo, especialistas internacionales han puesto en duda que la nave haya recuperado su operatividad plena.
La Agencia Central de Noticias de Corea del Norte informó que continúa la construcción de un submarino de propulsión nuclear, lo que evidencia la intención del régimen de diversificar y fortalecer su capacidad de disuasión.
La inspección del dictador Kim Jong Un se produce en un contexto de endurecimiento en materia de seguridad regional. La semana pasada, advirtió que su nación, en calidad de potencia nuclear, podría destruir completamente a Corea del Sur si percibe una amenaza a su seguridad, declaración que refleja el enfoque con el que el régimen comunica sus recientes avances militares. Con información de AP y Reuters.
