Los dos últimos torneos dejaron a Novak Djokovic con sensaciones extremadamente negativas.
El campeón serbio se mostró físicamente agotado y tuvo que lidiar con un malestar general tanto en el Masters 1000 de Cincinnati como en el US Open. En ambos casos intentó luchar, consciente de que en el pasado había conseguido sobreponerse en varias ocasiones para cambiar el ritmo en las rondas siguientes.
Sin embargo, tanto en Ohio como en Nueva York —especialmente en Flushing Meadows—, su cuerpo terminó cediendo y le impidió competir en igualdad de condiciones con sus rivales. De este modo, Djokovic sufrió dos dolorosas derrotas en su debut, al caer respectivamente ante Thiago Agustin Tirante y Mariano Navone.
En el Abierto de Estados Unidos, en particular, hubo una escena que impactó a los aficionados al tenis: las lágrimas del serbio, de 39 años, durante el set decisivo. Djokovic rompió a llorar sobre la pista cuando comprendió que ni siquiera podía intentar reaccionar, en una imagen que conmovió a todos. Es difícil imaginar que, en ese preciso momento, no pensara —quizá como nunca antes— en el implacable paso del tiempo.
Djokovic jugará el ATP 500 de Pekín
David Ferrer, actual capitán de España en la Copa Davis, habló sobre el futuro de Djokovic en una reciente entrevista con Clay.
«No tengo ningún consejo que darle, especialmente a Novak Djokovic. Está obteniendo resultados diferentes a los que está acostumbrado y veremos cómo termina la temporada y cómo comienza la siguiente. Cada año se vuelve más difícil y complicado para él; después, cada uno tiene sus propios desafíos. Pero, al final, todo deportista tiene una fecha de caducidad, algo de lo que nadie puede escapar», afirmó el exnúmero tres del mundo.
Djokovic retomará la competición en el ATP 500 de Pekín, que se disputará del 30 de septiembre al 6 de octubre. En el China Open presume de un récord increíble: ha conquistado el título en las seis ediciones que ha disputado, con un balance de 29 victorias en 29 partidos. La última vez que participó en este torneo fue en 2015.
Un movimiento con sello de leyenda: la estrategia de Djokovic en Pekín
El tablero del tenis mundial presenció una jugada tan imprevista como calculada. Acostumbrados a ver a Novak Djokovic administrar sus apariciones al milímetro y priorizar los escenarios de Grand Slam, la confirmación de su presencia en el ATP 500 de Pekín 2026 descolocó a buena parte de los especialistas. Tras el duro trago amargo que significó su temprana eliminación en el US Open, el astro de Belgrado decidió no guardar la raqueta en la funda y saltar a la pista del 30 de septiembre al 6 de octubre.
Para un competidor acostumbrado a dosificar esfuerzos a sus 39 años, el viaje a Asia no responde a un mero trámite comercial. El balcánico aterriza en la capital china a sabiendas de que expone una de las plusmarcas más impactantes de toda su trayectoria: registra un inmaculado balance de 29 victorias sin derrotas en el torneo, habiendo levantado la copa en las seis ocasiones en las que dijo presente. Poner en juego semejante registro de imbatibilidad solo se entiende bajo la premisa de quien necesita acumular ritmo de competición pensando en el Open de Australia 2027, pero también de quien divisa objetivos estadísticos de calibre monumental.
La caza del registro de Roger Federer en el Top 10
El tropezón en Flushing Meadows provocó la salida momentánea de Djokovic del grupo de los diez mejores del planeta, situándose en el 12° escalón del escalafón global. Sin embargo, la distancia respecto al décimo clasificado, el estadounidense Taylor Fritz, es de apenas 200 unidades, una brecha perfectamente franqueable si el serbio firma un papel destacado en suelo pequinés.
Más allá del estatus, la permanencia entre la élite esconde un botín histórico. El serbio suma 959 semanas habitando el Top 10 de la ATP, ubicándose a solo nueve entregas de dar caza a las 968 semanas que ostenta Roger Federer como récord absoluto en la era abierta. Regresar de inmediato a este selecto grupo le permitiría mantener activa la cuenta regresiva para alcanzar las ansiadas 1.000 semanas, una cifra que consolidaría otro pilar inexpugnable en su legado.
El radar puesto en el billete a Turín
La maniobra en Pekín también responde a una ecuación matemática directa en la Race ATP. A día de hoy, una distancia de 450 puntos separa al balcánico de la zona de acceso directo a las ATP Finals 2026. Aunque el serbio ha manifestado en el pasado que disputar el Torneo de Maestros no figura como prioridad absoluta en el tramo final de su carrera, competir frente a las mejores raquetas del año en Turín representa el laboratorio perfecto para calibrar sus fuerzas de cara al curso venidero.
El empalme entre Pekín y el Masters 1000 de Shanghái determinará si esta travesía asiática constituye una gira de consolidación o el preludio de un capítulo con aroma a despedida. Lo cierto es que, con la ambición intacta, Novak Djokovic vuelve a desafiar a los escépticos en una cancha donde nunca nadie ha sido capaz de doblegarlo. ¿Logrará Djokovic recuperar el Top 10 y sellar su pase a Turín? . Con información de tennisworldes.com
