Liberalismo mide fuerzas por control del Congreso NacionalLiberalismo mide fuerzas por control del Congreso Nacional

Tegucigalpa, Honduras | HonduPrensa.Com – El proceso de definición de la presidencia del Congreso Nacional ha colocado al Partido Liberal de Honduras en el centro del tablero político. En un Legislativo marcado por la fragmentación y la negociación constante, el liberalismo mide fuerzas y calibra decisiones que podrían marcar su peso real en la conducción parlamentaria.

Las diferencias internas han abierto un debate profundo sobre el rol que debe asumir la bancada liberal en el nuevo ciclo. Dirigentes admiten que la coexistencia de varias corrientes plantea retos, pero también oportunidades para construir consensos que fortalezcan la acción legislativa. Con 41 curules, el partido se convierte en un factor bisagra, capaz de definir mayorías y condicionar acuerdos clave.

Para encauzar el debate, la dirigencia convocó a un encuentro político ampliado con diputados propietarios y suplentes, alcaldes electos y referentes nacionales. El objetivo es ordenar posiciones, evaluar escenarios de gobernabilidad y presentar una propuesta unificada sobre quién debe presidir el Congreso. La presencia de Salvador Nasralla añade un componente estratégico a la discusión, al representar una visión con incidencia nacional.

Desde el liderazgo partidario se subraya que el diálogo interno será determinante. Una bancada dividida, advierten, limitaría la capacidad de negociación y debilitaría la influencia liberal; en contraste, un acuerdo permitiría incidir con claridad en la agenda legislativa y en la distribución de los principales cargos de dirección.

El debate también tiene una dimensión histórica. Aunque tradicionalmente la presidencia del Congreso ha recaído en el partido ganador del Ejecutivo, el nuevo equilibrio de fuerzas ha abierto la discusión sobre fórmulas alternativas de gobernabilidad. En ese escenario, sectores liberales consideran que ceder sin negociación significaría desaprovechar una oportunidad política; otros apuestan por acuerdos que garanticen estabilidad institucional.

La decisión que adopte el liberalismo no solo definirá un nombre, sino también su estrategia de poder en el Congreso. La capacidad de convertir la diversidad interna en una posición común será clave para proyectar liderazgo, responsabilidad política y visión de futuro en el nuevo período legislativo. Redacción Hansell Ordoñez.

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