Tegucigalpa, Honduras.- El rugido constante del agua no da tregua. Las lluvias en Honduras continúan dejando una estela de preocupación en el litoral norte, donde la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) confirmó que más de 6 mil familias y al menos 28 mil personas afectadas ya resienten el impacto del temporal que azota con fuerza el Caribe hondureño.
Las autoridades detallaron que el fenómeno ha provocado derrumbes, socavones, inundaciones y daños en infraestructura pública y privada, elevando el nivel de vulnerabilidad en comunidades enteras que hoy luchan por proteger sus hogares. El panorama podría ser aún más delicado, ya que no se ha logrado contabilizar a todas las familias evacuadas en sectores de La Ceiba y Colón, por lo que la cifra oficial podría aumentar en las próximas horas.
COPECO mantiene bajo alerta amarilla a los departamentos de Cortés, Atlántida, Colón e Islas de la Bahía, zonas donde se concentran los mayores estragos del temporal. En tanto, Santa Bárbara, Yoro, Gracias a Dios y el resto de Cortés permanecen bajo alerta verde, con monitoreo permanente ante la posibilidad de nuevas emergencias.
De acuerdo con los reportes meteorológicos, las precipitaciones intermitentes continuarán afectando amplios sectores del litoral Caribe, con acumulados puntuales que podrían superar los 60 milímetros en las próximas 12 horas, lo que incrementa el riesgo de desbordamiento de ríos y quebradas.
Las lluvias y lloviznas dispersas también alcanzan regiones de Copán, Santa Bárbara, Yoro, Francisco Morazán, Lempira y Comayagua, donde se espera cielo nublado, temperaturas frescas y posibles afectaciones menores. En el occidente, centro y oriente del país se prevé un comportamiento similar, aunque con menor intensidad.
Autoridades de protección civil hicieron un llamado urgente a la población a mantener la precaución, evitar cruzar ríos crecidos y atender las recomendaciones oficiales, especialmente en comunidades vulnerables del litoral Caribe e islas. El fenómeno atmosférico es producto del desplazamiento de un frente frío, que sigue generando inestabilidad sobre el territorio nacional.
Mientras Honduras observa el cielo con incertidumbre, miles de familias esperan que la lluvia dé una tregua. Cada gota que cae hoy no solo moja la tierra: también pone a prueba la resistencia de un país que vuelve a enfrentar la fuerza de la naturaleza. Redacción Wendoly V.V.
