Tegucigalpa, Honduras | QuienOpina.Com – La furia del clima vuelve a poner en alerta a Honduras. Las intensas lluvias registradas en la zona norte del país han provocado inundaciones severas, daños materiales y evacuaciones preventivas en sectores de Islas de la Bahía, Atlántida, La Ceiba y Tela, dejando a decenas de familias con el corazón en la mano ante el avance imparable del agua.
En comunidades del municipio José Santos Guardiola, así como en zonas bajas de La Ceiba y Tela, se reportan viviendas afectadas, árboles caídos, calles anegadas y ríos desbordados, una escena que refleja la vulnerabilidad de la región frente a eventos climáticos extremos. Cada lluvia suma tensión en hogares que temen perderlo todo en cuestión de horas.
El Cuerpo de Bomberos de Honduras se ha desplegado desde la madrugada para brindar asistencia. En Tela, al menos 14 bomberos trabajan desde las 5:00 a. m. evacuando a personas que residen en sectores cercanos a la carretera hacia Tornabé, La Esperanza y Puerto Arturo, donde el nivel del agua amenaza con aislar comunidades completas.
“Estamos esperando que el tiempo mejore y bajen los niveles de los ríos. Ya coordinamos con el alcalde y el CODEM para habilitar albergues, maquinaria pesada y apoyo logístico”, informaron los rescatistas, quienes no han detenido labores pese a las condiciones adversas.
En La Ceiba, las autoridades mantienen vigilancia permanente del río Cangrejal, cuyo caudal se ha elevado peligrosamente. La recomendación es clara: evacuar de inmediato si el nivel continúa subiendo, para evitar tragedias humanas en zonas ribereñas.
Mientras tanto, en Islas de la Bahía el panorama es igual de crítico. Se reportan casas destruidas, árboles colapsados y familias evacuadas, dejando imágenes que circulan con fuerza en redes sociales y despiertan solidaridad nacional. El impacto no solo es material: también es emocional para quienes ven desaparecer en minutos el esfuerzo de toda una vida.
Ante este escenario, la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) elevó a Alerta Amarilla a Islas de la Bahía, Atlántida y Colón, además de los municipios de San Pedro Sula, Choloma, Puerto Cortés y Omoa, por un período de 72 horas, debido al ingreso de una masa de aire frío acompañada de vaguada prefrontal y alto oleaje en el Caribe.
Asimismo, Santa Bárbara, Yoro, Gracias a Dios y el resto de Cortés permanecen bajo Alerta Verde, con monitoreo constante de las precipitaciones y posibles amenazas climáticas.
El llamado de las autoridades es directo: no cruzar ríos crecidos, atender las recomendaciones oficiales y priorizar la vida. Las lluvias continúan, pero también la esperanza de que la prevención evite que la emergencia se transforme en tragedia. La costa norte resiste, mientras Honduras observa, comparte y pregunta: ¿estamos preparados para un clima cada vez más extremo?. Redacción Ruth Corrales.
